SALVADOREÑO: TUS JUGUETES DEL RECUERDO

Cinco juguetes que debes de recordar de tu infancia, con los que soñabas y corrías por las calles empedradas de tu pueblo con olor de todas las épocas.

  1. El capirucho. Este aparatito diseñado por las manos del mejor carpintero o aprendiz del pueblo. El más experto era quien lograra “enchutar” el palito en el hoyito.  También habían capiruchos hechos de cutucos. Estos tenían más probabilidades de “enchutar el palito”, porque tenía abundantes hoyos y se acertaba con más facilidad.
  2. Las canicas o chibolitas de mármol. Estas eran muy famosas, y se requería de gran puntería para ganarle al oponente. Los lugares más polvosos eran los mejores para agacharse, apuntar y soltar la canica y hacerse de ella.
  3. Los trompos. Estos eran de madera y también finamente diseñados y elaborados por los mejores carpinteros del pueblo. Al pedazo de madera se le ponía un clavo en medio y se le iba dando forma hasta terminarlo con precisión y hermosura. Estaba destinado destronar, hacer pedazos el trompo del oponente. Muchas veces con los trompos tataratas te quebraste las costillas.
  4. Los Yo-yos. Eran también dos piezas elaboradas finamente de madera con un”cáñamo” amarrado desde el centro,  el cual se subía y bajaba, quien hacía las mejores marionetas era el que más se lucía en el juego. Había concursos y mucha alegría al rededor de aquellos juguetitos.
  5. Las semillas de marañón. Estas se jugaban a la cuarta, es decir, la medida de la mano o a la “chusca”, hacer un pequeño hoyo en la tierra y a cierta distancia lanzar una “puñada” de semillas, si las metías todas, entonces el oponente te pagaba la misma cantidad. (En algunos lugares, la forma de jugar seguramente cambiaba).

Escribenos y cuéntanos ¿cuáles eran tus juguetes?