Como cada año, el Instituto Interna­cional del Teatro difunde el mensaje correspondiente al 27 de marzo. En esta ocasión, Peter Sellars, director de tea­tro estadounidense, nos acerca al estado de los tiempos actuales en los que estamos abrumados por las experiencias simuladas luego de dos años de la crisis sanitaria, que nos ha atenuado los sentidos, nos ha sepa­rado y nos ha roto las conexiones. Esto ha llevado a la humanidad al límite. En nuestro país se preparan algunas actividades con­memorativas para este significativo día del arte efímero, pero que traspasa los límites de la realidad vertiginosa.

Los telones se reabrieron con ciertas limitaciones después de casi dos años, pero con el entusiasmo y la esperanza de reen­contrarse con el público: nuestro interlocu­tor y cómplice del hecho escénico. Sellars apela que ante tal situación nos dirigimos a recobrar lo épico y necesitamos cultivar el espacio, espacio de la igualdad y la escu­cha profunda; por eso el teatro, según sus palabras, es ese espacio de igualdad entre humanos, dioses, plantas, animales y gotas de lluvia.

En nuestro medio, el teatro no ha su­cumbido ante tanta contrariedad, ha vuelto fortalecido con salas alternas y espectácu­los nuevos que confluyen en hacer lo que al teatro le corresponda, ya que siempre ha re­presentado la vida, como lo describe Sellars, un espejismo que vemos a través de la ilu­sión humana, el engaño, la ceguera y la ne­gación con claridad y fuerza liberadoras. Por eso, en cada escenario, en cada acto, pala­bra y silencio, en nuestro ámbito nacional somos artífices de la vida que mucho nos han arrancado, con recurso o sin recursos, a veces sin penas ni glorias; por eso, direc­tores, actores, luminotécnicos, vestuaristas, escenógrafos, todos los involucrados nos

 entregamos para llegar a aquel ser humano, a aquel espectador con el que nos conectamos.

Por eso en este día, artífices de la vida, hemos superado de alguna forma esta etapa, y necesitamos la complicidad de esta socie­dad. Que buena oportunidad que al salir de esta crisis vuelvan las luces a iluminar la escena y las mentes de nuestra imaginación, con la cual Sellars se identifica; y, por supuesto, toquen a aquel que abre un telón, pisa las tablas o diseña una escenografía. Por eso, en este día con­memorativo nuestro camino es seguir lle­nando la escena de «nuestras historias y de nuestro futuro» (Peter Sellars).

¡Feliz Día Internacional del Teatro!

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