La Banda de Filarmónicos de la Hermandad de Jesús Nazareno de Sonsonate conmemora medio siglo de trayectoria, consolidándose como un referente de la música sacra y procesional en El Salvador.

« Fundada en 1976, la agrupación nació con recursos modestos, pero con una profunda vocación de servicio»., describió la Hermandad de Jesús Nazareno a través de sus redes sociales.

Desde sus inicios, generaciones de músicos han entregado su talento como acto devocional, acompañando con solemnidad las procesiones dedicadas a Jesús Nazareno «Protector Perpetuo» y a la Virgen de Dolores «Madre del Protector».



Ayer la banda cumplió su última noche de la Semana Santa tras los pasos de Jesús Nazareno y cada nota interpretada dejaron una oración.

En sus primeros años, la banda se formó con una instrumentación básica que incluía cajas, trompetas, bombo y platillos. Bajo la dirección inicial del maestro Carlos Marroquín, los integrantes interpretaban marchas aprendidas de oído, método que permitió transmitir el conocimiento musical de generación en generación.

Con el paso del tiempo, distintos directores han fortalecido la agrupación, aportando disciplina, crecimiento artístico y ampliación del repertorio. Entre ellos destacan Fabio Cañas, Francisco Zabaleta, Ovidio Aguirre, Michael Méndez, César Menjívar, Oljer Carballo, Ricardo Zárate, Adalberto Sasso y Guillermo Calvo.



Desde 2018, la dirección está a cargo de los maestros Ronald Olivares y Juan José Orellana, quienes continúan impulsando la formación musical y proyectando a la banda hacia nuevas generaciones.

A lo largo de cinco décadas, la banda ha acompañado innumerables actividades religiosas, convirtiéndose en parte esencial de la identidad cultural y espiritual de Sonsonate.

En su medio siglo, sus integrantes reafirman el compromiso de seguir elevando, a través de la música, una expresión de fe que trasciende el tiempo y se convierte en legado para el país.

Lee tambiénVivienda se incendia en el centro de Osicala, Morazán