Después de cuatro años de pensar en una exposición para honrar al maestro Carlos Cañas, sobre todo divulgar su valiosa producción plástica, el Museo Forma logró colectar una muestra significativa de los trabajos del artista que dieron vida a la exposición «Carlos Cañas Centenario», en alusión al año de su nacimiento, en 1924.
El Forma también declaró «El año de Carlos Cañas» a partir del pasado 3 de septiembre (fecha de su cumpleaños) para que el nombre de quien es considerado «padre del abstraccionismo» sea recordado con fuerza.
Gracias a coleccionistas privados, la obra que conservan sus descendientes y trabajos propiedad del Forma se lograron exponer 39 piezas en el museo que dan una idea bastante clara sobre las etapas que experimentó Cañas y de cómo el abstracto selló la última fase de su vida creativa.
Como él dijo en una entrevista al hablar de su obra: «De figurativa a una no figurativa, en la forma de pintar caracterizada. Me interesa la distorsión del tema marcado por un tratamiento informalista de las texturas y colores neutros, el pigmento grueso, superficies ásperas, remanentes de los depósitos de lava de los volcanes salvadoreños».
Y añade: «Mi trabajo incansable está dirigido a una sola cosa: llegar al concepto verdadero del tema […] Tengo un diálogo con los cuadros. Ellos me dicen cuándo deben ser cambiados, de color o de forma, menos de idea, porque ella es la base sobre la que se construye, la que da su realidad».
Cañas comenzó su producción desde joven y es cuando se integra a la Escuela Nacional de Artes Gráficas «donde se gesta su personalidad artística y el humanismo desde una perspectiva social. La década del cincuenta son los años de Europa, especialmente Madrid, donde explora las corrientes del arte modernista de las cuales se apodera y se afirma como hombre y artista», expresa el afiche de bienvenida a la exposición.
Sobre la muestra, Dulce Muñoz, asistente administrativa del Forma, indica que con «Carlos Cañas Centenario» se salda una deuda histórica con el maestro, una iniciativa de sus hijos, Cristina y Carlos.
«Es un día histórico, conmemorar el onomástico 100 del artista […] Es saldar una deuda histórica que El Salvador tenía con él, que brindó tanto a El Salvador, pero el reconocimiento llegó tarde. Entonces, partiendo de esta misma deuda histórica se trata de conmemorar esta fecha para generar esa huella del artista que transforma la pintura de El Salvador», dijo.

DATOS DEL MAESTRO
Carlos Augusto Cañas Rodríguez nació en 1924 y murió en 2013. Egresó de la Escuela Nacional de Artes Gráficas en 1944, donde comenzó sus estudios artísticos.
En 1947 fue uno de los dirigentes del Grupo de Pintores Independientes, interesados en producir arte comprometido con la realidad política y social del país, donde también se encontraban Camilo Minero, Mario Escobar y Luis Ángel Salinas.
En 1950 fue becado por el gobierno de España para estudiar en el exterior y permaneció en Europa hasta 1958. Retornó a El Salvador a impartir sus conocimientos del arte moderno europeo, siendo el primer artista que exhibió pintura abstracta en el país.
Posee una producción artística vasta que incluye la pintura, escultura, dibujo, grabado, murales, ilustración de libros, diseño de escenografía y vestuario. Entre las distinciones recibidas se encuentran: reconocimiento de la Asamblea Legislativa de El Salvador en 1988, Caballero de la Orden de las Artes y las Letras del gobierno francés en 1988, Orden José Matías Delgado del gobierno de El Salvador en 1992, medalla Real Orden de Isabel la Católica del gobierno de España en 2001 y el Premio Nacional de Derechos Humanos de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos en 2002 (texto basado en la biografía divulgada por el Museo MARTE).








