La historia comienza en la década de 1970, cuando el pintor, escultor y muralista Fernando Llort inició un taller de artesanía llamado «La Semilla de Dios», en La Palma, Chalatenango, que se caracterizó principalmente por las miniaturas pintadas en la mitad de una semilla de copinol, aunque también experimentó con otros productos derivados de la madera.
Llort no solo creó arte, sino que también compartió su conocimiento. En 1977, transformó su taller en la Cooperativa La Semilla de Dios, buscando que los artesanos fueran partícipes de su propio destino al enseñarles sus técnicas de pintura y dibujo, y la manera de replicarlos en la semilla o la madera.
«Contaba que un día él iba caminando en el pueblo de La Palma y vio a un niño que estaba raspando en el suelo una semilla de copinol, al lado del árbol, se la pidió porque en sus ojos de artista y creatividad vio como un pequeño cuadrito donde él podía hacer miniaturas, ahí empieza la historia y el movimiento artesanal de la Palma. También lo vio como un símbolo, porque la semilla es el inicio de la vida en cuanto a las plantas», detalla Juan Pablo Llort, hijo del artista.

La guerra que se suscitó en el país hizo que Fernando, junto a su esposa Estela, se trasladaran hacia San Salvador, donde germinó su segundo proyecto el Centro de Arte y Artesanías el Árbol de Dios, más conocido como «El árbol de Dios», donde florecieron nuevas tendencias y materiales: cerámica, madera, textil, cuero, serigrafías, estampas, pintura y grabados.
Tras el fallecimiento del artista, «El Árbol de Dios» continúa el legado, ofreciendo talleres de cerámica y serigrafía para el público en general, además vendiendo productos creados bajo el concepto y la marca de Fernando Llort.
Talleres de producción
El Centro de arte no es solo una tienda de artesanías, también es una galería donde se exhiben obras que forman parte de la colección privada de Llort. Asimismo, se observan planos con los que el pintor dio vida a una de sus obras más reconocidas, la ex fachada de Catedral: «Armonía de mi pueblo».
De igual manera, hay fotografías de su vida, sus inicios como maestro de artesanías en La Palma, su faceta como vocalista de una banda, entre otras curiosidades. El recorrido dentro de este espacio también incluye la visita hacia los talleres de artesanías donde se elaboran los productos desde cero, de forma artesanal.
En el caso de la creación de piezas de cerámica es un arte que requiere paciencia y dedicación. El primer paso consiste en mezclar la arcilla con otros componentes los cuales se combinan durante dos horas hasta obtener una consistencia pastosa.
La arcilla se vierte en moldes que absorben el agua y crean fisuras, lo que permite definir el grosor de la pieza. Para azulejos, el molde se llena por completo, mientras que para tazas o platos, se deja reposar durante dos o tres horas. Una vez que el molde ha hecho su trabajo, la pieza se desprende sola. Luego, se deja secar antes de pasar al área de pulido, donde se alisa la superficie.
Después del pulido, la pieza se pinta y se introduce en un horno durante 10 o 12 horas. Tras este primer horneado, se aplica vidrio líquido y se vuelve a hornear durante 8 o 10 horas. En total, el proceso de elaboración de una pieza de cerámica puede durar alrededor de 15 días, desde la preparación de la arcilla hasta el horneado final.
En el taller de serigrafía se observa como la tela (u otro producto) va tomando forma. Los diseños se crean a partir de capas que conforme se van colocando van tomando forma y color para luego pasar a una plancha donde se quema y se garantiza que el producto final perdure en el tiempo.
Otro de los talleres es el de pintado y dibujo, ya sea en cerámica, madera, tela, sombreros, etcétera. Algunos de los dibujos son creados con plantillas, otros son pintados a mano alzada y replican muy bien los diseños que Llort dejó como legado.
Exposición en la Casona
Los diseños y colores de Fernando Llort han invadido la Casona del centro comercial Galerías, en una muestra llamada «Jardín de colores», la cual reúne matrices de los diseños originales de las serigrafías que aún no han sido replicados en «El Árbol de Dios», es decir, son piezas originales y únicas elaboradas por Fernando Llort.
«Son lienzos en manta ya en marcados. Los lienzos eran las matrices o muestras iniciales que mi papá, junto con mi mamá, hacían para un nuevo diseño en serigrafía, es la prueba inicial que iban dejando como un registro de todas estas matrices . Fueron creados entre los años 80 y 90, y son alrededor de unas 49. Hay varios diseños que son históricos porque ya no están o no se han reproducido, por eso los invitamos a que lo visiten», agrega Juan Pablo.
La muestra estará en exhibición hasta el próximo 31 de marzo, según el horario del Centro Comercial.

Talleres al público
Si deseas conocer o realizar alguno de los talleres que «El Árbol de Dios» realiza puedes visitar la Casona o Craft Basilea, en la Zona Rosa, donde, los fines de semana, se estarán impartiendo talleres en semilla de copinol, serigrafía en camisas o madera, taller de cerámica y dibujo sobre papel de algodón.
De preferencia, puedes inscribirte de manera anticipada escribiendo al WhatsApp el 7755- 5487, en Instagram o en Facebook o llamando al teléfono 2263-9206.
En sus redes sociales también publican los lugares y horarios donde se estarán realizando nuevos talleres, durante los próximos meses.






