El legado del jurista y diplomático salvadoreño José Gustavo Guerrero quedó inmortalizado de forma permanente en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza, tras la entrega de una histórica composición fotográfica a la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas. La imagen retrata un momento clave de la diplomacia global ocurrido el 7 de septiembre de 1929: el acto oficial de colocación de la primera piedra de la sede de la antigua Sociedad de Naciones, entidad precursora de la actual ONU.
En dicho evento participó activamente el doctor Guerrero, una figura central de las leyes internacionales y considerado el máximo exponente de la diplomacia salvadoreña.



El valor de este documento visual radica en el peso histórico del personaje, quien se desempeñó como el último presidente de la Corte Permanente de Justicia Internacional y, posteriormente, como el primer presidente de la Corte Internacional de Justicia entre 1946 y 1949.
Durante el acto de entrega de la pieza, facilitada por el Centro de Iconografías de la Biblioteca de Ginebra, la embajadora de El Salvador ante la ONU en Ginebra, Yessenia Lozano, describió a Guerrero como un hombre guiado por la convicción universal de que la paz entre las naciones debe construirse bajo el marco de la ley, el diálogo, la dignidad y la humanidad.
Por su parte, la rectora del instituto diplomático que lleva el nombre del homenajeado, Luz Elena Núñez de Saade, agradeció las gestiones que permitieron concretar esta donación, la cual permitirá que los miles de visitantes que recorren diariamente el Palacio de las Naciones en Ginebra descubran los aportes esenciales de El Salvador al entendimiento y la justicia en el ámbito internacional.






