La Gruta de Corinto o Gruta del Espíritu Santo, ubicada en el municipio de Corinto, Morazán, cumplió 51 años (el 29 de junio) de haber sido declarado Monumento Nacional.

La gruta consiste en un abrigo cuyas paredes se curvan para formar una semiesfera rocosa, con un largo de 30 metros, profundidad máxima de 23 metros y unos 12 metros de altura.

Posee gran cantidad de pinturas y grabados de figuras antropomorfas, zoomorfas y abstractas, que representan figuras humanas, manos positivas y negativas, animales como pájaros, cangrejos, serpientes, figuras geométricas y símbolos.

Las paredes en las que se observan más representaciones son la norte y la oeste. En la pared sur existen representaciones muy dañadas por alteraciones negras y en toda la zona inferior de la gruta las pinturas están muy borrosas.

El tamaño de las representaciones es variable, ya que van desde unos pocos centímetros a 1.5 metros y se encuentran ubicadas desde la base original del abrigo rocoso, aproximadamente a un metro del suelo actual, hasta los ocho metros de altura.

Es uno de los sitios de arte rupestre que más ha llamado la atención de los estudiosos de la arqueología. Tiene su primera mención en 1889, cuando el historiador Santiago Barberena visitó el sitio y describió algunas características de las pinturas rupestres.

Posteriormente, en 1972, el alemán Wolfgang Haberland realizó una investigación arqueológica mediante excavaciones en los alrededores del sitio, que aportaron datos sobre la conservación de este y de las pictografías.

En 1996, la arqueóloga Elisenda Coladan realizó calcos y fotos de las pinturas rupestres en un 10 % del lugar. Luego, en el 2011, se efectuó el proyecto Investigación, Mapeo y la Conservación del Sitio de Arte Rupestre de la Cueva del Espíritu Santo, Municipio de Corinto, Morazán, El Salvador, en el que se abarcó principalmente la investigación arqueológica, el diagnóstico de conservación y la etnografía del pueblo de Corinto.

El Ministerio de Cultura, entre diciembre de 2021 y enero de 2022, desarrolló la investigación más amplia que se haya hecho en el sitio, con 11 sondeos que constituyen la excavación arqueológica más importante efectuada en el lugar y que ha arrojado interesantes indicios.

Con respecto al tema, el arqueólogo Julio Alvarado declaró en su momento que la cerámica en Mesoamérica aparece más o menos en el 2500 a. C., es decir, hace unos 4500 años.

«Tenemos capas con solo materiales de piedra, ¿qué significa esto?, que estamos confirmando que el sitio arqueológico rupestre Gruta del Espíritu Santo tiene una ocupación como mínimo de hace unos 4500 a 5000 años antes del presente».

El arqueólogo aseguró que la Gruta del Espíritu Santo todavía tiene mucha información por brindar, tanto relacionada a la pintura rupestre, su simbolismo, su significado y métodos de conservación, como a las ocupaciones humanas que se han identificado frente al abrigo rocoso y que, probablemente, pueden brindar las fechas más antiguas de ocupación humana en todo el actual territorio salvadoreño.

Desde el 2012 el Escudo Azul, que es el emblema establecido en la Convención de La Haya de 1954, para la protección de los bienes culturales en caso de conflicto armado.

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