Las calles y parques celebran sus luces y adornos de colores, hay música alegre y melancolía en las guirnaldas de las plazas. El Centro Histórico resplandece, parece sonreír al pasado y al presente, mientras la ciudad moderna de San Salvador se viste con las mejores galas.

El reconocimiento al Mérito Artístico del Ateneo de El Salvador es el más significativo e importante en el ámbito cultural salvadoreño. Año con año se otorga a artistas y escritoras en diferentes ramas como: poesía, narrativa, literatura, artes plásticas, música, música costumbrista, música de proyección folclórica, danza, composición musical, educación musical y arte popular.

Recordando sólo a algunas de las personas destacadas, tengo presente al Dr. David Escobar Galindo, quien lo recibió en la rama de literatura en el 2015 y a don Carlos Álvarez Pineda (Aniceto Porsisoca), en el 2017. Yo tuve el honor de recibirlo en la rama de poesía en el 2021 y Manlio Argueta fue reconocido en la rama de narrativa en el 2022; Jorgelina Cerritos lo recibió en literatura, dramaturgia y novela corta en el 2023 y Jorge Canales en la rama de literatura en el 2024.

Estos valiosos reconocimientos han sido entregados año con año por parte del Ateneo de El Salvador, con lo cual se motiva a los artistas, poetas y escritoras a continuar haciendo lo que nos apasiona.

Ateneo de El Salvador es una organización no gubernamental, de índole científica, académica y cultural fundada en 1912, es decir con más de 113 años de existencia.

El 22 de noviembre de 2007 la Asamblea Legislativa de El Salvador declaró al Ateneo Distinguida institución cultural de El Salvador por «su prolífica labor cultural en beneficio del engrandecimiento de nuestra Patria».

Actualmente, esta organización, la más antigua y de gran tradición en nuestro país, es dirigida por el doctor José Manuel Bonilla Alvarado, condecorado en el 2024 con el Ollín de Oro (Plenitud de Luz), por su servicio de 25 años al Ateneo de El Salvador, su aporte a la educación y a la cultura de El Salvador; un hombre que ha entregado su vida a la docencia universitaria, el desarrollo cultural salvadoreño y el rescate del náhuat. 

Las personas que han integrado las diferentes juntas directivas del Ateneo de El Salvador se destacan por sus trayectorias profesionales y académicas, por su amor a las artes y a las letras salvadoreñas.

Ateneo de El Salvador es una organización muy activa. Cada jueves un grupo de intelectuales nos damos cita en su sede para disfrutar de charlas, conferencias, reconocimientos y conmemorar fechas importantes en la historia y la cultura salvadoreña y de esta forma continuar nuestro aprendizaje. Es un goce muy grande poder compartir experiencias y nuevos proyectos, así como rescatar del olvido a intelectuales, artistas y escritores de antaño, la historia, la filosofía, el arte de escribir en diferentes géneros y estilos.

Mérito Artístico en la rama de poesía en el 2024

En el 2024 la estatuilla del Mérito artístico en la rama de poesía fue entregada a Jorge Canales, quien además de poeta, es profesor de biología y química (licenciado en biología) y máster en docencia universitaria.

Jorge Canales fue seleccionado por destacar con sus obras en el ámbito cultural en los ámbitos nacional e internacional. Para ser meritorio de este reconocimiento, además de poseer una trayectoria impecable en el arte de escribir, se requiere haber desarrollado proyectos de interés sociocultural para el fortalecimiento de nuestra cultura. En el caso de Jorge Canales, años atrás desempeñó el cargo de secretario de cultura de la Universidad de El Salvador, donde trabajó por el reconocimiento y valoración de 200 artistas y escritores salvadoreños, entregándonos un diploma que por su tamaño y diseño parecía un título, con el objeto de resaltar las trayectorias artísticas y literarias en la cultura salvadoreña de quienes lo recibimos.

Ese proyecto fue de vital importancia durante la pandemia, pues nos sirvió para demostrar junto a otras pruebas y publicaciones nuestros valores artísticos, literarios y humanísticos para El Salvador, y así muchos pudimos ser apoyados con subsidios del Gobierno para sobrevivir un par de meses durante la pandemia, época terrible y dura para el gremio artístico- cultural.

Además de este acierto de Jorge, también desarrolló otro proyecto de igual importancia: un tiempo antes de la pandemia inició «Cadáver Nómada», el cual consistía en escribir homenajes a determinados escritores nacionales y extranjeros. Así, ya en la pandemia, este proyecto se fortaleció y creció de una forma hermosa.

Un total de 100 poetas de Latinoamérica y el Caribe nos unimos para escribir y darnos el ánimo que necesitábamos para lograr continuar con vida en la pandemia, fue un grupo solidario que creció en la hermandad de las letras, de forma virtual y espiritual.

Muchos de nosotros enfermamos, y hubo quienes también murieron. El cansancio, el luto y la tristeza que esto generaba, Jorge los eliminaba gracias a su espíritu optimista, bromas y palabras de aliento. Y así, aún enfermos de la COVID-19, continuábamos escribiendo tercetos para homenajear las poesías de todas las personas que integramos el Colectivo Internacional Arte y Letras sin Fronteras y de esta forma sostener viva la esperanza de vencer a esa enfermedad. 

Nuestro grupo editor y director estuvo integrado por Ana Mercedes Cañadas, Jorge Canales, Amapola, Santiago Vásquez, André Cruchaga, Helena Alemán y mi persona, editamos el material literario y destacamos las vidas en la poesía de muchísimos escritores. En un inicio formó parte del grupo como co-fundador el poeta Alexander Campos, con quien grabamos poesías de homenaje póstumo a los médicos y personal de salud, así como artistas y escritores fallecidos. En total, elaboramos 25 libros y los entregamos en depósito legal a la Biblioteca Nacional de El Salvador. En la actualidad estamos por publicar seis libros más.

Jorge continúa siendo director de la Editorial Shushikuikat y co-fundador del Colectivo de Arte Internacional Letras sin Fronteras hasta la fecha.

De esta manera yo conocí a Jorge Canales, cuyo nombre es Jorge Alberto Rodríguez Canales, un escritor humanista con un alto sentido de solidaridad, ganador de muchos premios y reconocimientos internacionales.

Entre sus publicaciones se destacan: «Eclipse» (1999), «Luciérnaga» (2000), «Uvas de musa» (2002), «Androceo» (2004), «Atrapájaros» (2009), «Poemas perros» (2011), «Shushikuikat» (2012), «Ecos de agonía» (2013) y «Atrapados» (2014).

Fue finalista en el XXVII Certamen Internacional de Poesía Continuidad de las Voces (2012), donde obtuvo la distinción como Escritor del Año cde parte de Canal 10 de El Salvador. Ganó un primer lugar, tres segundos lugares y una mención internacional en certámenes poéticos en Argentina durante 2013 y 2014.

Sus poesías han sido publicadas en España, Cuba, México, Nicaragua, Irán, Venezuela y Argentina.

Jorge Canales goza de varios reconocimientos por su trayectoria literaria a favor de una cultura de paz por parte de la Universidad de El Salvador. También ha sido coordinador de jurados en el Premio Nacional de Literatura de la Universidad de El Salvador en 2022 y 2023.

Con su obra «Atrapados» (2013), obtuvo el primer premio del XXVIII certamen nacional de poesía y narrativa breve El decir textual, organizado en Argentina, lo cual representó para el poeta un compromiso con la literatura salvadoreña, al sentir la emoción de llevar la bandera salvadoreña hasta el hermano país de Argentina como el triunfador de un certamen de esta categoría.

La poesía de Jorge es breve pero profunda. En sus textos podemos palpar una crítica a las heridas comunes de Latinoamérica: la pobreza y el hambre, el robo de la vida, el pudor y la identidad, el frío y el consumismo, la locura para desenterrar la alegría y contar las gotas de la lluvia, la locura de amarse en las hojas blancas de los libros, la amargura en los lechos de las calles y el ardor de las manos vacías de luces y preguntas.

Escribe al amor de su Amapola, a su madre, al polvo y al martirio de un guerrero en una piel de hierba antigua. Es todo un personaje de cabellos trenzados que parece guardar el horizonte entre sus versos.

Besa las raíces de las plantas y los corazones de las flores que cultiva sobre la luna.

Él es Jorge Canales, escritor y amante genuino de la cultura salvadoreña, un poeta de ámbar, hojas y noches con estrellas frente al mar.

Otros reconocimientos y premios de Canales

Primer lugar en el Certamen internacional de poesía y narrativa breve El decir textual, 2013, Argentina

Segundo lugar en el certamen internacional de poesía Continuidad de las voces, 2013, Argentina

Segundo lugar en el certamen internacional de poesía Latinoamérica escribe, 2013, Argentina

Segundo lugar en el certamen internacional de poesía Poetas contemporáneos, 2014, Argentina

Mención especial en el certamen de poesía Tiempo nuevo, 2015, España

Primer Finalista en poesía en el VII certamen literario de relato breve y poesía Los incrédulos de Casablanca, 2015, España

20 veces primer lugar y 145 menciones de honor del 2016 al 2022 en cuatro editoriales de España: El muro del escritor, Letras como espadas, Creatividad literaria y Mundo escritura. Los poemas laureados han sido recopilados en el libro «Nadie es poeta en su tierra», que fue presentado por la Editorial Universitaria.

Con su dirección, la Editorial Shushikuikat y el colectivo internacional de arte Letras sin Fronteras se han publicado, desde el 2014 a la fecha, innumerables poemarios y antologías nacionales e internacionales. Entre las que podemos mencionar: seis volúmenes de «Dos naciones en versos», con poetas representativos de Cuba y El Salvador. Cinco volúmenes de antologías hispanoamericanas de Letras sin Fronteras y 25 volúmenes de antologías hispanoamericanas «Cadáver nómada», con las que se homenajearon a poetas de Guatemala, España, Costa Rica, Colombia, Argentina, Chile, Cuba y El Salvador.

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SOBRE JORGE CANALES

Ha publicado los poemarios: «Eclipse» (1999), «Luciérnaga» (2000), «Uvas de musa» (2002), «Androceo» (2006), «Atrapájaros» (2009), «Poemas perros» (2011), «Shushikuikat» (2012), «Ecos de agonía» (2013), «Rostros en el espejo» (2015), «Atrapados» (Argentina, 2014), «Atrapados» (Cuba, 2015), «Exilio» (2015), «Compilación cromática» (2016), «Pasajeros de la oscuridad» (2017), «Vermilatos» (2018), «Máscara» (2019), «Nadie es poeta en su tierra» (2021, Editorial Universitaria, UES), «Cadáver nómada I» (2021), «Los caballos» (2021), «Humedad» (2021), «El Ciego y el loco» (2021) y «Voces de un espejo (2024, antología virtual de «Poemas del alma»). Su poesía se encuentra en más de 40 antologías del país y en más de 150 antologías de España, en estas últimas todos los poemas recibieron el primer premio o menciones de honor. Colabora con la  Revista de arte Atticus (España) desde 2013.

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