Maura González, residente en Los Ángeles, Estados Unidos, regresó a su natal Chalchuapa, en Santa Ana Oeste, para reencontrarse con sus raíces y vivir de cerca la Semana Santa, una de las tradiciones más emblemáticas del país.

El pasado lunes, junto a su familia, participó en la tradicional «lavada de la ropa de Jesús», una práctica centenaria que forma parte del legado cultural y religioso de esta ciudad, conocida en la época precolombina como Chicuapa.

Para González, este retorno no solo representa una vivencia espiritual, sino también un emotivo reencuentro familiar, en un contexto que, asegura, ha cambiado positivamente en los últimos años.
«Es bonito venir a Chalchuapa, ahora un lugar muy seguro y disfrutar de todo esto en familia, gracias a Dios y todo lo que ha hecho este gobierno. Tengo 48 años de vivir en los Estados Unidos y allá no se vive esto, por eso me gusta El Salvador, por todo el fervor de la iglesia católica», expresó.

La familia González Godoy destaca por su profunda devoción, participando activamente en las distintas expresiones de fe durante la Semana Santa, como la elaboración de alfombras y la instalación de altares, tradiciones que han sido transmitidas de generación en generación.

La Semana Santa en Chalchuapa es reconocida como patrimonio inmaterial intangible, consolidándose como una de las manifestaciones religiosas y culturales más longevas de El Salvador, donde la fe, la identidad y la memoria colectiva se entrelazan en cada celebración.






