El Consulado General de El Salvador en Sevilla, España, desarrolló un taller de manualidades donde la comunidad local y la diáspora salvadoreña se unieron para aprender el arte de elaborar los tradicionales «farolitos». Estos adornos son los protagonistas de una de las festividades más emblemáticas del occidente de El Salvador, específicamente en los distritos de Ahuachapán y Concepción de Ataco.
La actividad, impulsada por la representación consular, tuvo como objetivo principal compartir los elementos más arraigados de la identidad salvadoreña con los habitantes de Sevilla, fortaleciendo al mismo tiempo los vínculos culturales y de hermandad con los connacionales que residen en esta localidad española.
Esta festividad, conocida como el Día de los Farolitos, se celebra cada 7 de septiembre en la víspera del natalicio de la Virgen María, momento en el que las calles, fachadas y parques de Ahuachapán se transforman en un espectáculo de luz con miles de lámparas de madera y papel celofán de colores.





Debido a su profundo valor histórico y social, la Asamblea Legislativa de El Salvador declaró esta tradición como Patrimonio Cultural Inmaterial, consolidándose como un imán para el turismo y la fe.
Al respecto, el cónsul salvadoreño en Sevilla, Miguel Guevara, destacó que promover este legado en el exterior representa una oportunidad invaluable para tender puentes de amistad con otros pueblos, permitiendo que la cultura salvadoreña brille con luz propia en el escenario internacional.






