El Águila se subió a los hombros de Hércules para alzar vuelo y recuperar la ruta hacia la segunda ronda de la Copa Centroamericana donde debutó y aterrizó feo en suelo chapín hace una semana.
El Hércules en plan plebeyo y muy lejos de ser dios griego quedó fuera del olimpo desde el pitazo inicial: cogió la pelota Águila, la monopolizó y comenzó a lanzar piedras sobre la cabaña mitológica que quedó agujereada desde muy temprano.
Al 7’, el paraguayo Mauro Caballero provocó una mala entrega de Denis García, se desmarcó, Darwin Cerén lo dejó frente al marco y fusiló a César Melara con un zurdazo raso para, el 1-0.

El tanto acabó de aturdir a un Hércules que con los músculos flácidos no tuvo fuerzas para frenar al Águila que se pavoneó sobre el césped del Cuscatlán y celebró muy temprano su segunda conquista.
Se corría el 21’ cuando Juan Cacace, «entró como Juan por su casa» por el corredor derecho y sirvió un pase preciso para Caballero que volvió a sacarle brillo a su taco izquierdo con el 2-0.
Pudo Caballero firmar su «hat-trick» en el 35’, pero picó demasiado su testarazo y logró reaccionar a tiempo Melara para evitar que la pelota besara la red por tercera vez.

Para fortuna de los helénicos el cronómetro se devoró rápido los últimos 10 minutos (+2 agregados) y consiguió que la persiana de la primera función se bajara 2-0.
En la vuelta a las acciones, Gabriel Álvarez, que ya había hecho un cambio obligado por la lesión de Bryan Tamacas antes del cuarto de hora, movió su tablero, pero el anaranjado fue una avalancha sobre la portería de Melara que tuvo que ponerse una capa de superhéroe para evitar una goleada escandalosa.
En ese lapso Melara le atajó un remate a Tomás Granitto y un cabezazo a quemarropa a Ronald Rodríguez, mientras en la portería contraria, solo una atajada doble evitó que Benji Villalobos se viera obligado a pagar boleto de entrada. Perdonó el Águila, fue un caballero.






