El Aguila se sirvió una manita, se impuso 5-1, pero perdonó en demasía a un Port Layola que solo servirá de trampolín para los candidatos a avanzar de ronda en el grupo C de la Copa Centroamericana de Concacaf, y los goles serán punto clave.
Si Antigua le pegó 1-4 y Olimpia 1-6, la escuadra migueleña pudo haber convertido 8 o quizá 10, goles, pero fallaron en el último pase o frente a portería.

La armada naranja solo necesitó tres minutos para traducir su favoritismo en gol. La diana, obra de Dionatan Machado, llegó después de un robó de balón de Santos Ortiz, que sirvió preciso para que el «10» de origen brasileño arrancara los aplausos con el 1-0 y pusiera a celebrar a la hinchada emplumada congregada en la tribuna y tendido popular del estadio Las Delicias.

Superado el cuarto de hora, 18′, la asistencia fue de Julio Ramírez, pero el protagonista del 2-0 y las palmas se las volvió a llevar Machado con un zurdazo de media vuelta inalcanzable para el meta Óscar Palomino.

Con dominio claro de balón en la zona ancha, era cuestión de tiempo para que Águila ampliara la ventaja. Al 21′, desperdició un gol cantado Carlos Salazar, pero después solo necesitó dos minutos para firmar un doblete. Hizo el 3-1 y 4-1 borrar la sonrisa de los beliceños que se habían entusiasmado con un gol de Miguel García en el 33′.

Inferior en todas sus líneas y con poco más que entusiasmo, para Port Layola lo mejor fue que llegó el pitazo para la pausa, se bajó la cortina y evitó que el ejército migueleño les causará más daños.
En el complemento el partido se abrió y las puertas estuvieron de par en par para la goleada naranja, pero fallaron Ortiz, Ramírez, Álex Larín, Dixon Rivas y hasta el mismo Salazar. Al final el único que pudo ver a puerta fue Marcelo Díaz que hizo el el 5-1 en el 67′. Al termino del encuentro la afiliación migueleña aplaudió, pero no pudo cumplir su exigencia: querían seis goles.






