Águila sufrió otro duro golpe, al ser sorprendido por Platense en Zacatecoluca. La figura del colombiano Carlos Bogotá se convirtió en el verdugo de los negro naranja, al anotar un doblete, que sentenció el partido.
Con este resultado, los migueleños se quedan estancados en el sexto puesto, con 19 puntos, mientras los galleros llegan a doce unidades y recortan distancia con Cacahuatique (14), en la lucha por el octavo puesto.

La cancha del Toledo Valle no estaba en la mejor condición, lo que afectó el trámite del encuentro a ras de piso y a una transición rápida.
Hasta los 35 minutos, el partido era un castigo para los aficionados de ambos equipos, ya que hasta este momento solo había habido una jugada de peligro, con un tiro de Dixon Rivas que exigió a Óscar Arroyo (25′).
En control de balón, los locales habían tenido mayor posesión, pero era intrascendente al no poder entrar con claridad al último tercio de la cancha.
Hasta que, después de un robo de pelota en la media cancha, Brayan Ríos recorrió la banda izquierda, se combinó con Dennis Bautista y dejó la pelota para la definición de Carlos Bogotá (35′) para la apertura del marcador. Octavo tanto del cafetero en este torneo.

Juan Carlos Chávez, DT de los emplumados, de inmediato mandó a realizar dos cambios y llamó la atención de sus jugadores dentro del campo. Sin embargo, al negro naranja no les salía nada y terminó frustrado. Producto de eso, Dixon Rivas se fue expulsado, al agredir a Bogotá (45+1′) previo a un tiro de esquina, y luego, el entrenador mexicano también vio roja, en el descanso, por su reclamo airado a los árbitros, que hasta intervino la policía. Las cosas no pasaron a más y el entrenador vivió el complemento, desde la tribuna donde se comunicó por celular con sus compañeros del cuerpo técnico.
Para el segundo tiempo, a pesar del hombre menos, tuvo que adelantar líneas para buscar empatar. Pero la presión no resolvió y la respuesta de los viroleños fue con el segundo gol, que Bogotá convirtió de cabeza, tras un tiro de esquina (59′).
Los aficionados aguiluchos reaccionaron con reclamos e insultos hacia el técnico y algunos jugadores, por su bajo rendimiento, que estuvo a punto de costarles el tercer tanto con dos tiros que exigieron la estirada del meta Guardado.






