La dirigencia y cuerpo técnico de Águila lamentan tener que jugar a puerta cerrada ante Alianza, este sábado, en San Miguel, si la comisión de apelaciones de la Fesfut no deja sin efecto la sanción de dos juegos de local, sin público, tras los incidentes provocados por algunos de sus hinchas, hace dos semanas, ante unos cuantos de Firpo, en el Sergio Torres, de Usulután.
Este lunes, la dirigencia de Águila presentaría su recurso de descargo ante la comisión respectiva, para que se se pueda considerar la sanción. «Nos parece algo ridículo esto de la sanción. Es obvio, nosotros le decimos no a la violencia, pero en este caso creemos que el encargado de la seguridad era Firpo. Apelaremos y esperaremos que la comisión tome cartas en el asunto. Nos parece que esto viene con dolo. Nos parece que hay intereses en el hecho de que nos vengan a castigar las mejores dos taquillas, contra Alianza y FAS», indicó Alexánder Amaya del Cid, director deportivo del equipo migueleño.
Amaya indicó en plática con «Diario El Salvador» que fue él quien al medio tiempo le dijo al árbitro del partido, Waldir García, que no había presencia de los efectivos de la UMO, por lo que el juego no se debía continuar en su segunda mitad.
«Yo hablé a medio tiempo con el réferi y le dije que la UMO no estaba y que si no había seguridad, no se podía seguir el partido, pero el árbitro decidió continuarlo», externó Amaya.






