Apenas unos segundos después del descanso, el español Alejandro Grimaldo botó un saque de esquina muy elevado, que llegó hasta el segundo palo, donde apareció el capitán Robert Andrich (46′) para adelantar de cabeza al Werkself. Los Gunners respondieron de penal, con un gol anotado desde los once metros por el exjugador del Leverkusen Kai Havertz (89′).
«No hemos jugado nuestro mejor partido esta noche, pero volvemos a casa con un buen resultado. Tendremos que acelerar y ganar el partido de vuelta, tendremos a los aficionados junto a nosotros, algo que será importante», declaró Havertz a los micrófonos del difusor DAZN tras el encuentro.
«Teníamos el partido bien controlado, pero no marcamos. Luego dejamos escapar el partido. Eso fue innecesario. Les dimos esperanzas y el partido cambió. En los últimos 20-25 minutos volvimos a jugar mejor y creo que el empate fue merecido», valoró para la UEFA Mikel Arteta.
Antes del inicio del partido, el Bayer Leverkusen habia bromeado en redes sociales publicando la imagen de una señal sobre el césped del BayArena en la que se leía «¡Prohibido sacar de esquina!».
La pelota parada es una de las mejores armas del equipo londinense y tanto en Inglaterra como en Europa los rivales del Arsenal saben que un saque de esquina es sinónimo de problemas.

Havertz, de homenajeado a verdugo
Pero el miércoles las tornas se cambiaron, luego de una primera mitad muy igualada, en la que la mejor ocasión había sido para los visitantes, cuando el brasileño Gabriel Martinelli estrelló un disparo en el larguero (minuto 19).
En la reanudación, los hombres entrenados por el danés Kasper Hjulmand entraron mejor en el partido, con un cabezazo de Martin Terrier salvado de forma espectacular por el guardameta español David Raya… pero el saque de esquina, botado por su compatriota y compañero de selección Grimaldo, acabó en gol para el Leverkusen.
Cuando parecía que el Werkself viajaría a Londres con ventaja en la eliminatoria, el estadounidense Malik Tillman derribó en el área al atacante inglés Noni Madueke en una acción revisada por el VAR.
La misión de convertir el penal desde los once metros recayó en los hombros de Kai Havertz, excanterano del Bayer Leverkusen y jugador de los Gunners desde 2023. El futbolista de 26 años, que fue homenajeado antes del pitido inicial por su exequipo, disparó raso a la izquierda, y pese a que el guardameta Janis Blaswich adivinó sus intenciones, el balón acabó en el fondo de la red.
«El tiempo entre el pitido del penal y el lanzamiento del mismo se me hizo eterno. Pero al final, hay que estar mentalmente presente en esos momentos», reconoció Havertz en declaraciones a la UEFA sobre la responsabilidad que sintió al disparar.
Antes del duelo del martes, el Arsenal, líder de la Premier League, recibirá en el campeonato inglés al Everton, mientras que el Leverkusen, actual sexto clasificado en Bundesliga recibirá al líder Bayern Múnich.






