Terminó el recreo y los estudiantes de secundaria de la región tendrán que volver el lunes a la mochila, al cuaderno, al pupitre, pero retornan a sus países recargados de buenos recuerdos, imágenes y, sobre todo, de gloria y de medallas de oro, plata y bronce colgadas al pecho. La XXI edición de los Juegos Codicader llegó a su fin en una noche llena de colorido, camaradería y música electrónica bailable.
La ceremonia de clausura arrancó a las 7:15 de la noche, pero el ambiente organizativo puesto en escena invitaba al festejo desde la puerta de entrada: un pequeño pasadizo electrónico daba la bienvenida a un racimo de pantallas verticales que proyectaban las peleas, los partidos, las pruebas y las premiaciones de cada una de las 11 disciplinas que estuvieron en contienda y, por supuesto, el acto de inauguración donde el DJ estadounidense, Steven Aoki, les deleitó con un recital eléctrico y pastelazos.
Fue más de una semana (del 2 al 11 de octubre) lo que duró la justa deportiva de los más de 1,400 estudiantes nivel secundaria (15 a 17 años) que después de varios días de dura competencia y presión por la medalla necesitaban despojar el estrés y los organizadores lo entendieron así, dedicando no más de media hora a los actos protocolarios que iniciaron con los ingresos de las banderas de Belice, Honduras, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Panamá y Nicaragua.
«Después de 12 años hemos tenido el honor de ser, nuevamente, los anfitriones de esta celebración deportiva, que no solo representa el espíritu de competencia, sino que también es una magnífica muestra de la amistad y hermandad que nos une como región», expresó el Ministro de Educación, Mauricio Pineda, quien rindió homenaje a los atletas, independientemente de las medallas ganadas.
«El oro más preciado es el que llevamos dentro del corazón» añadió el titular de Educación antes de proceder a premiar a los equipos ganadores en la justa en la que Guatemala se coronó campeón general y El Salvador en el global masculino.
Durante el acto de clausura también se le hizo el traspaso de mando protempore a Honduras, quien mediante el jefe de misiones, Sebastián Aguilera, que luego de alabar la organización salvadoreña comprometió a su país para la próxima edición Codicader en 2026. «Nos vemos en Honduras 2026», declaró.
Acto seguido vino el turno al micrófono de Yamil Bukele, titular del Indes y presidente protempore de los Codicader: «Jóvenes, disfruten la fiesta de clausura, que Dios los lleve con bien a casa. Doy por clausurados los Juegos Codicader 2024», les despidió y dió paso a DJ Érick Sabrosón que puso a cantar y bailar al estudiantado.






