Molina, de 55 años, llega en un momento crítico para el fútbol hondureño, que aún resiente la estrepitosa eliminación en la última fase clasificatoria para el Mundial 2026, pesa a la ampliación de cupos y la ausencia de México, Estados Unidos y Canadá, organizadores del torneo.
El exarquero del Atlético de Madrid sustituirá al colombiano Reinaldo Rueda, que no pudo clasificar a Honduras a su cuarto Mundial, tras participar en España 1982, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, en los que no pasó de la primera fase.
«Con su llegada, comienza una nueva fase», dijo la Federación de Fútbol de Honduras en sus redes sociales. El ente federativo destacó que el arribo de Molina trae «experiencia internacional y visión de élite» para la bicolor.
Molina es reconocido por su destacada etapa como portero en el Atlético de Madrid, donde logró el histórico doblete de Liga y Copa en la temporada 1995-96. También jugó en el Albacete, Deportivo de La Coruña y Levante.
Con la selección española, con la cual disputó la Eurocopa de Inglaterra 1996, protagonizó una anécdota cuando el seleccionador de entonces, Javier Clemente, lo hizo debutar poniéndolo a jugar unos minutos como extremo y no como arquero.
El valenciano, que se retiró como jugador en 2007, fue entrenador en el Villarreal de España y en San Luis de México. También dirigió en Hong Kong e India, y fue directivo de la Real Federación Española de Fútbol.
Su debut en el banquillo hondureño será el próximo 31 de marzo, cuando la H se enfrente a Perú en un partido amistoso.
Este duelo servirá como punto de partida antes de que el equipo inicie una gira de preparación en España durante la primera mitad del año, aprovechando los vínculos del estratega con su país de origen.






