La Azul de playa, bajo la sabiduría y la enseñanza técnica de Rudis Gallo, se vistió de oro y levantó los trofeos de campeón de los dos torneos en los que vio acción. En la arena salvadoreña, la del estadio Costa del Sol, le pasó por encima a México, Alemania y Uruguay en el Beach Soccer Cup 2022 durante la Semana Santa, y el año lo cerró erigiéndose campeona en la primera edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mar y Playa en Santa Marta, Colombia. El 2023 se presenta cargado de eventos y el míster no ve nada más que lo más alto del podio. Sobre eso habló con «Diario El Salvador».

¿Qué balance hace de 2022?
Mirá, considero que ha sido bueno en cuanto a resultados en participaciones en eventos, no así en cantidad de participaciones de eventos, porque ha sido muy poca para una selección nacional. Solo tuvimos el evento de Semana Santa [Beach Soccer Cup 2022] en nuestro país, y luego la participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mar y Playa en Santa Marta, Colombia.
Únicamente esos dos eventos tuvimos en el año, y para mí y mi cuerpo técnico han sido pocos para una selección nacional de un país que está en esta posición que está. Estamos bien rankeados en el ranking de FIFA y en la Concacaf somos los primeros. Deberíamos tener más participación o al menos algunos fogueos internacionales en Sudamérica, que es lo que nos permitiría ir creciendo con esta generación que estamos tratando de formar.

¿Considera bastante pobre la participación en cuanto a eventos?
Poca, pobre es muy amplia. Considero que no ha sido de las acostumbradas, porque en otros años hemos tenido más eventos, tres o cuatro, y ahora solo tuvimos dos eventos y ningún fogueo internacional. No tuvimos fogueos para la cuadrangular de la Semana Santa y no tuvimos para la participación en los juegos de Santa Marta. Por eso es que no se da que un jugador sobresalga de estos novatos a los que estamos buscándole espacio en la selección nacional.
Los jugadores nuevos necesitan fogueos internacionales. Por eso a Santa Marta, en Colombia, solo llevamos a Carlos Puquir, y en Semana Santa debutó César Rivera. Entonces, como no hemos tenido eventos, no hemos tenido la posibilidad ni la capacidad, como cuerpo técnico, de foguear a jugadores.

¿Cuántos eventos necesita la selección?
No hay un número estipulado. Lo que te marca la pauta son los eventos oficiales en los que tengas participación. Si tienes tres eventos oficiales en el año, por lógica tendría que haber un partido de preparación antes de cada evento. Tres eventos internacionales, tres juegos amistosos internacionales para evaluar los parámetros y cómo va el jugador nuevo que piensa debutar en una selección nacional. La cosa es que nosotros llevamos a los jugadores nuevos ya a la competencia, y ahí vemos cómo reacciona. Como se dice, nos la vamos jugando porque no sabemos si tendrá miedo escénico, porque el jugador nuevo llega sin tener un fogueo. Es decir, para el jugador nuevo el fogueo es la competencia, y no debería de ser así.
A pesar de ello, fueron campeones de la Beach Soccer Cup 2022 y de los juegos de Santa Marta.
Sí, como te digo, en cuanto a resultados fue bueno porque en los únicos dos que participamos obtuvimos el campeonato, pero en la parte deportiva, para ver la evolución de los jugadores y para ver qué jugador está para la selección nacional, ha sido muy poca participación.

El 2023 será un año bastante cargado. ¿Qué tienen en agenda?
Los eventos que tenemos marcados en el calendario 2023 son el de abril, que son las eliminatorias de los Juegos Olímpicos de Fútbol Playa; en mayo viene la eliminatoria mundialista y en junio vienen los Juegos Centroamericanos y del Caribe acá en El Salvador. Antes de estas competencias deberíamos tener un fogueo preliminar. Además, para estas competencias necesitamos tener por lo menos ocho o 10 microciclos de trabajo. Necesitamos a principios de febrero iniciar ese proceso de preparación.
Para mí, todos, los tres. La eliminatoria de los Juegos Olímpicos es prioridad, luego la eliminatoria mundialista ya no se diga, y los Juegos Centroamericanos y del Caribe son importantes porque vamos a estar en casa. Para mí, los tres eventos son importantísimos. Nosotros tenemos que ganar los tres eventos y, de una forma u otra, agarrar los boletos para Juegos Olímpicos y para la Copa del Mundo, y acá, en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, quedar campeones. Yo siempre he sido una persona muy exigente y positiva. Me gusta exigir en el trabajo, y por eso con la selección nacional se han tenido grandes logros.

Ustedes son por ahora los reyes de Concacaf y les toca defender el reinado.
El compromiso es ganar. Para ser número uno tienes que ganar todo evento que organiza la Beach Soccer. Ganamos en Costa Rica en 2021, y este 2023 es clave para nosotros porque, si ganamos, sería nuestra sexta participación en una Copa del Mundo.
Usted apuntaba que los Centroamericanos y del Caribe son en casa. ¿Eso le genera una presión extra?
Para mí, en lo personal, siempre ha existido presión. Yo, desde el momento que tomé la selección, ahí por 2007, siempre traté de hacer las cosas muy bien, de quedar campeones, y siempre para el que esté en la selección nacional siempre va a existir esa presión, porque considero que la vara de esta selección está alta. Acá hay que tratar de trabajar para mantener a esta selección en esta posición.

¿Cuál es su sueño en cuanto al ranking para 2023?
Mantenerlo. Yo quiero ser campeón de la Concacaf en 2023 y mejorar el ranking mundial. Si logramos ser número uno en Concacaf, mi deseo es estar dentro de los 10 mejores del mundo. Sería una posición privilegiada, y eso lo podemos lograr en una Copa del Mundo teniendo una buena participación.
¿Qué desea personalmente para el nuevo año?
Primero, que Dios me dé salud a mí y mi familia, y luego que el fútbol playa vaya creciendo, que vaya por ese camino en el que estamos, que hagamos crecer el fútbol playa todos los que estamos involucrados, porque definitivamente el fútbol playa le ha dado una buena imagen a El Salvador a escala mundial. Sería bueno que este proyecto creciera más, que generara más oportunidades, y yo sé que vamos por ese camino. Pero yo considero que se necesita fortalecer más el proyecto e ir dejando buenas bases para que el fútbol playa se vaya profesionalizando y que las futuras generaciones que lleguen a la selección lleguen en mejores condiciones para que este país sea siempre una potencia mundial.






