Águila tomó revancha de FAS y al mismo tiempo le provocó la primera derrota del torneo. Así como cayeron en Santa Ana, en la primera vuelta, los emplumados derrotaron 3-0 a los santanecos, quienes a pesar de estos siguen líderes del torneo.
Aunque el ambiente afuera y dentro del estadio no reflejaba que se estaba disputando uno de los partidos más importantes de la Liga, a pesar de que la dirigencia emplumada regaló 500 boletos en sol general, en la cancha se tuvo un duelo intenso.
Fue un encuentro pesado por la alta temperatura que se vivía en San Miguel, con 37 grados, pero con una sensación de 40°.
Las ausencias eran destacadas en ambos equipos, por estar con Selección o pagar alguna sanción, más marcadas en los migueleños, quienes eran dirigidos por el exjugador Isaac Zelaya, quien continúa de manera interina.
Dos cambios presentaban del once que salió contra Hércules, entre semana. Tácitamente el equipo fue defensivo, se dedicó a aguantar y fue efectivo para contraatacar.

FAS, con tres variantes, tuvo más la pelota, pero en el último tercio no mostro argumentos para atacar y todo quedaba en lamentos, y reclamos entre los mismos compañeros.
El argentino Federico Andrada abrió el marcador, a los 13 minutos, al definir de cabeza un centro de Tomas Granitto. Luego, este último, convirtió un golazo, de pierna derecha, al conectar desde fuera del área, a los 44′.
Los migueleños se fueron entre un carnaval al descanso. Por su parte, los tigrillos de fueron en silencio y con seriedad.

Para la segunda parte llegó Rafael Tejada, en los tigrillos. El entrenador Adrián Sánchez pretendía mejorar la profundidad del equipo, pero los migueleños sostenían un orden defensivo que fue impenetrable en esta parte y no permitió mayor sorpresa.
Eso también fue un respaldo para el ataque y buscar el tercero, el cual llegó con un penalti, tras una patada de Murillo a Andrada, en el área, que el mismo gaucho convirtió con un tiro suave, que complicó la reacción de Carabantes, a quien la afición le gritó en varias ocasiones «mantequilla».
Poco a poco, FAS fue perdiendo capacidad de reacción, orden en la cancha y concentración de sus jugadores, hasta el punto de quedarse con uno menos por la expulsión de Kevin Santamaría (82′), por doble amarilla.






