El jaguar acabó pidiendo la hora y con las uñas desgastadas, pero firmó un triunfo en las inhóspitas tierras de Santa Rosa de Lima y frustró a la afición limeña que se preparaba para una noche de carnaval redonda.

En plenas festividades patronales, el cuadro mantequero quiso sumarse y llevar la celebración al césped y graderíos del Ramón Flores Berríos, pero aparte que la hinchada optó por otras atracciones, el jaguar no les puso las cosas fáciles.

Quiso poner condiciones el anfitrión de entrada y generó un par de llegadas sobre la meta cementera encomendada a Óscar Pleitez, pero no tuvo la pólvora suficiente para causar daño y los jaguares mataron a la contra.

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Corría el cronómetro hacia el cuarto de hora cuando Kevin Reyes, tras dos intervenciones de Pleitez en su pórtico, aprovechó un rompimiento rápido y con un disparo colocado dejó sin opción al debutante portero Ricardo Funes (14’).

El mordisco jaguar aturdió al anfitrión sobre el engramillado y no dejó de calar en los ánimos del público congregado en el recinto deportivo santarroseño que no esperaba una bofetada temprana.

Tras el tanto, la media hora siguiente se esfumó sin trascendencia y cuando sonó el silbato para bajar la persiana para dar por concluida la primera función, la pizarra apenas registró un 0-1.

No conforme con lo visto, José Romero, el míster de los cucheros, quemó las naves de entrada: hizo tres movimientos en la primera ventana y con la llegada de Javier Fermán tuvo más presencia en ataque.

Sin embargo, no terminaban de acomodarse los movimientos cuando un mal pase de Dani Cerros acabó en derribo de Jomal Williams en el área y Jhonatan Urrutia se encargó de convertir la falta en gol, 0-2, (49’).

A partir de ahí el encuentro se tornó más entretenido y se generaron llegadas en una y otra área, pero sin la precisión necesaria para mover los números del tablero.

En el 67’ una doble amarilla provocó la expulsión de Carlos Anzora y quedaron los cementeros en inferioridad numérica, pero tardó en demasía Limeño para sacar provecho.

Debió aparecer el zaguero central Elvis Claros, de cabeza, en el 84’, para generar el 1-2 y en adelante la visita tuvo que rezar para que el juego acabara, y se extendió la agonía durante seis minutos más del agregado, pero resistió y celebró.