El segundo mundial sub-17 consecutivo se aleja. El Salvador complicó su pase a Qatar 2026, al perder 1-2 contra Cuba, en el segundo partido del premundial de Concacaf.

Los cubanos lideran ahora el grupo con seis unidades y enfrentarán en la última fecha a Belice, contra quien tendrían que perder y esperar a que la Selecta venza a Curazao por una buena renta de goles.

La Azulita volvió a contar con el respaldo de los casi 30 aficionados salvadoreños, que se ubicaron en el sector general del estadio Cementos Progreso. Estaban juntos, bien abrigados para apaciguar el frío, pero sin dejar de alentar con los gritos de «Vamos Selecta» y «El Salvador… El Salvador».

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El técnico Víctor Pastora repitió el mismo once inicial del partido anterior, con la reaparición de Andrew Sorto, quien estaba en dudas.

El combinado cuscatleco fue dominador del encuentro, teniendo las mejores ocasiones, pero hubo mucha ansiedad en ataque, al querer definir con el tiro de media distancia. También sufrió bastante en defensa, en marca y cobertura.

Los cubanos fueron un rival que tuvo como virtud saber esperar, no desesperarse a pesar de empezar abajo en el marcador.

La sub-17 nacional abrió el marcador en el tercer intento de Meyson Barillas (26′), el quinto de los salvadoreños en ese momento, frente a la meta de los caribeños.

La reacción de Cuba llegó después, con el doblete de Yankarlos Iglesias (34′ y 36′), aprovechando un balón filtrado y rematando cruzado de derecha.

El Salvador cerró mal la primera parte, sin reacción, aunque Barillas se la perdió con un cabezazo (40′), que pudo haber dado tranquilidad para el segundo tiempo.

Para la parte de complemento no continuó el goleador Sorto y el entrenador realizó cambios posicionales, para adelantar líneas y buscar el empate, para después tratar de ganar el partido.

Pero el nerviosismo apareció y con ello la desesperación e imprecisiones, que afectaron la concentración.

Cuba se había dedicado a aguantar, con sus 11 jugadores replegados en su mediacancha, solo contragolpeando, después de algún rechazo largo.

Los gritos de Pastora eran sobre que tocaran más y tuvieran calma, pero en la urgencia de igualar se perdió el libreto y la dirección.