Ha dado inicio el segundo capítulo del torneo y Firpo mantiene el hilo y no se sale del guion ganador que lo llevó a liderar la fase regular del Apertura 2025; y aunque ayer dejó paréntesis por llenar, comas, comillas y puntos suspensivos, la victoria 0-2 de sobre Platense le deja prácticamente servido su boleto a semifinales.
El triunfo de visita en la ida de cuartos final le deja en amplia ventaja a los taurinos que cerrarán en casa el próximo fin de semana y podrían botar junto a su hinchada la mufa de cinco ocasiones al hilo sin saltar la barrera de cuartos de final.

El toro jugó ayer en el Antonio Toledo Valle como que estuviera, literal, en su corral. En los graderíos se impuso el rojo y blanco al amarillo y negro local y en el césped no tardó más que ocho minutos en celebrar y llevar el juego al terreno deseado.
Apenas siete minutos duró el tiempo de estudio. Al 8′ Nelson «Chicharito» Díaz corrió un balón por izquierda y luego de varios amargues, centró para Elías Gumero que madrugó a los zagueros viroleños y dejó sin opción al meta Óscar Arroyo que no tuvo más remedio que recoger la pelota en el fondo de su portería.
El tanto hizo estallar en júbilo a la «Furia Pampera» y el resto de barras organizadas de los pamperos que coparon los graderíos del sector sur y fue un mazazo en frío para Agustín «Chochera» Castillo y su armada.

Lució aturdido el gallo por un lapso de cinco minutos y en ese tiempo Styven Vásquez tuvo para castigar con un segundo tanto. Al 14′, el «7» taurino ingresó por derecha, pero su disparo se fue pegado al poste derecho de Arroyo y dejó a la hinchada visitante con el grito de gol atorado en la garganta.
En la media hora restante del primer acto, el Firpo no volvió a generar otra ocasión clara, pero nunca perdió el control del juego y siempre le dio un mejor trámite a la pelota ante un Platense bastante «dormitado» que sin mayor claridad y tenencia de balón intentó llegar al gol a pura inercia y con pelotazos con poco sentido.
Y es que Mauricio Cerritos, Bryan Landaverde y Víctor García gobernaron la zona ancha y fue muy poco lo que Anthony Roque pudo hacer para debatir por el balón y surtir a la artillería de los gallos que fue más ansias que ideas.
Así cuando cayó la persiana para dar por concluida la primera función ni afloraron los aplausos y tampoco hubo decepción. Los titanes en la cancha ofrecieron apenas un golito, muy poco para estallar cohetes de vara o deprimirse.
En la etapa de complemento el ejército amarillo de Chochera Castillo llegó con brillo distinto: adelantó líneas, se hizo con la pelota y resultó a los toros generando nerviosismo entre los hinchas que no veían lejos que el anfitrión pudiera empatarles.
Sin embargo, el cronómetro comenzó a comerse el tiempo que se convirtió luego en principal enemigo para los locales que luego verían como, al 80′, Gumero lograba el 0-2 desde el penalti.
En adelante el partido se abrió y hubo chances para cocinar goles en las dos porterías. A Firpo lo salvó Felipe Amaya del descuento y luego Arroyo evitó el tercer para los usulutecos.






