Friedo Sielemann, embajador de Alemania en El Salvador, convirtió este lunes su residencia en una tribuna más del campo cinco del Aspire Zone, donde la selección germana y la cuscatleca cerraron ayer el grupo G del mundial sub-17 de Qatar 2025. Al final los europeos celebraron una contundente victoria de 7-0.

El diplomático alemán, que es amante del deporte, junto a su familia ofrecieron un desayuno futbolero para personal de la embajada, medios de comunicación, niños de la Escuela Alemana y amigos cercanos para ver degustar un platillo único en la historia hasta ahora, puesto que por primera vez una selección cuscatleca de fútbol se enfrentaba a los teutones.

Los invitados empezaron a llegar 45 minutos antes del pitazo inicial del encuentro, que significó el boleto de Alemania para los dieciseisavos de final y la despedida de la Azulita, que llega hoy por la noche al país.

«Hemos visto un partido interesante que para Alemania era muy importante hacer goles, y que lo han hecho, porque quieren avanzar, están bajo bastante presión en Alemania, porque estuvo muy bajo a las expectativas el empate contra Corea del Norte, pero ahora están impresionando bastante. También vimos dos buenos ataques de El Salvador», dijo Friedo Sielemann, quien estaba emocionado por haber reunido a tantas personas en su residencia a pesar de la hora en la que se jugó el partido.

«Este es el verdadero país de los madrugadores, porque la gente está aquí desde muy temprano. Es muy divertido y es la primera vez que tuvimos una fiesta a las 7:00 de la mañana», reconoció el embajador alemán, que estaba satisfecho con el triunfo y quien celebró cada uno de los siete tantos de su selección, pero con mesura, porque tenía muchos amigos salvadoreños que estaban sufriendo con la caída de la Azulita.

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