Por destinos o azares, la visita al estadio Azteca será la última de El Salvador en el octogonal final de Concacaf, camino a Catar 2022. La Azul está eliminada desde el empate por 1-1 ante Jamaica, el pasado jueves, pero el mexicano José Carreón, que se dice mitad salvadoreño, por su descendencia, cree que el combinado dirigido por Hugo Pérez puede ir a hacer un buen partido al Coloso de Santa Úrsula
«Jugar en México es muy difícil para cualquier equipo, pero ya no hay sorpresas. A México se le han complicado los partidos. Yo me atrevería a decir que El Salvador puede sacar un empate en el Azteca y sería un aztecazo», dijo Carreón, que vive en Texas.
Carreón insistió en la idea de que la capital mexicana ha pedido peso para los juegos como local del equipo absoluto azteca..
«En México no sabemos por qué la capital mexicana ya no pesa para los rivales. La gente ya no va al estadio. Creo que tiene que ver mucho lo económico y dos, la gente está resentida porque Femexfut se lleva a la selección a Estados Unidos y eso le duele», aseguró el empresario mexicano, que acumula más de 30 años de vivir en Estados Unidos.
Luego, Carreón habló a profundidad de cómo ha sido y es hasta ahora su relación con El Salvador. Cada vez más crece su descendencia cuscatleca.
«Yo estoy identificado con El Salvador desde que llegué a Los Ángeles, en 1989. Me tocó ir al bachillerato y ahí me relacioné con salvadoreños. Tengo nietos salvadoreños. El salvadoreño es leal, cuando pides un favor, ahí está. La gente de El Salvador viene a hacer lazos acá. Ahora parte de mi sangre es salvadoreña», dijo el regiomontano.
Hugo Sánchez o Mágico
Carreón no esquivó ni por cerca la consulta de quién fue mejor, si Mágico González o Hugo Sánchez, aquel delantero mexicano que jugó en el Real Madrid en la década de los ochenta.
«Me gustaron los goles que Hugo Sánchez marcó en Europa, pero no me gusta su actitud. Ahora, Mágico fue un excelente jugador. Consiguió mucho en Europa. Pero yo me voy por la magia de Jorge. Más que nada, me gusta la humildad de Mágico. Nunca perdió el piso», externó el empresario mexicano radicado en Texas.






