El tigre entró a la jungla cementera confiado en sus afilados colmillos y garras: seis victorias al hilo, líder e invicto reforzaban su autoestima y mentalidad que podían triturar los huesos del jaguar. Y lo hizo: FAS venció 0-3 a Metapán.
Los asociados ganaron desde la puesta en escena. Su afición ruidosa hizo sentir a la armada cementera como extranjeros en su propio patio: los abucheó y silbó cuando entraban a la grama del Jorge «Calero» Suárez para el calentamiento; mientras, la hinchada local guardó silencio sepulcral de principio a fin.

Ya sobre el césped, los tigrillos vieron resistencia en los primeros 10 minutos, pero toda vez encontraron la llave al gol (12′), llevaron el partido a su propio terreno: el contragolpe. Y desde ahí fueron letales.
La escuadra jaguar consiguió cerrar los espacios en los primeros compases, pero estuvieron pésimos en el balón estacionario y desde ahí pegó FAS. Primero con un centro a balón parado de Yan Maciel que cazó con la testa Dustin Corea, sobre el segundo palo.
A partir de eso el tigre se estacionó en su propia guarida, le apostó a cazar en la contra, y lo hizo nuevamente en otro tiro libre. Esta vez con un centro de Maciel desde la derecha que prolongó Jorge Cruz y asistió a Nelson Bonilla que solo la empujó de cabeza a la red: 0-2 (24′).

Herido el conjunto cementero se volcó en ataque y consiguió algunas aproximaciones sobre la portería de Kevin Carabantes, pero en una nueva contra orquestada por Maciel y Roberto Melgar, que se reportó al 30′ por un lesionado Dustin, llegó la tercera mordida de FAS. Un penalti convertido en gol por Édgar Medrano (38′).
Con el 0-3, la misión ya estaba cumplida y los olés de una afición extasiada de felicidad comenzaron a bajar hasta que cayó la cortina para dar por concluida la primera función.
El acto final fue más engorroso, trabado, y solo dio para ver una gran atajada de Carabantes que ahogó el grito de gol en la mejor ocasión que tuvieron los locales para el tanto del honor.






