El FAS llevó sus festividades patronales hasta el césped del Correcaminos. Convertidos en huracán los tigrillos arrasaron 0-8 con el Fuerte San Francisco que no tuvo muros para contener el ventarrón que llegó desde el Occidente.
Los morazánicos quedaron en tinieblas desde antes del cuarto de hora. Al 13’ Roberto Melgar dio el primer martillazo al muro local con el 0-1 y solo 60 segundos más tarde Jonathan Nolasco lo tumbaba con el 0-2.
El huracán santaneco no menguó, arreció todavía más y los intentos del meta Tony Osorio fueron insuficientes para sostener la cabaña del Fuerte San Francisco que al 16’ vio como Nelson Bonilla terminada de agrietar más las ilusiones locales.
Ya en cómoda ventaja y con el daño hecho, el tigre se sació levemente, pero no renunció al ataque y Yan Maciel en el 39’ hizo el póquer para que los asociados se fueran con tranquilidad a la pausa del entretiempo.
En la vuelta a las acciones Rafael Tejada en el 54’ se hizo presente en el marcador con la manita para FAS, y después Dustin Corea que ya había colocado dos asistencias colocó el 0-6 lapidario.

Mejoró el cuadro anfitrión en el segundo acto, pero no pudo evitar la goleada, que pudo ser superior de no ser por Tony Osorio que en la primera parte atajó al menos cuatro ocasiones claras incluyendo mano a mano ante la artillería asociada.
La pesadilla del cuadro beato, no obstante, estaba lejos de terminar y así se lo hizo saber Rafael Tejada que en el 75’ hurgó aún más en la mortal herida con el 0-7 tan catastrófico como histórico.
Y finalmente fue el portugués Diogo Figueira, al 86’, el que convirtió al Fuerte San Francisco en escombros con el 0-8, una paliza que pone en estado de emergencia al profesor Daniel Corti y su armada.
Hasta antes de este encuentro la zaga de Fuerte mantenía su portería en cero, y ahora después de la paliza la única que mantiene en blanco es la casilla de goles a favor. Una vez más la artillería demostró que no tiene pólvora.






