Celebridades, atletas, altos funcionarios, la prensa nacional e internacional, todos se citan bajo la Torre Eiffel, en Paris, Francia, para presenciar la ceremonia inaugural de unos Juegos Olímpicos que se celebrará por primera vez en la historia fuera de un estadio ¿El lugar? El río Senna de la capital francesa y su ribera.

Por supuesto, el president de Francia, Emmanuel Macron y su esposa Brigitte Macron, hicieron su aparición junto al presidente de Eslovaquia, Peter Pellegrini, en el Palacio de los Campos Elíseos, para presenciar una ceremonia inédita en la competición deportiva más antigua del mundo. A su vez, el gran duque de Luxemburgo, Henri, y su esposa, la gran duquesa, Maria Teresa, también posaron con los líderes franceses.

El principado de Mónaco fue representado por el príncipe Albert II, que vistió un llamativo traje totalmente rojo con un escudo bordado que representa su región.

La leyenda de Costa de Marfil, el ex-delantero del Chelsea, Didier Drogba, arribó a la ceremonia de apertura como una de las estrellas deportivas más importantes que han llegado a presenciar el espectáculo de la competencia de los cinco anillos de fuego.

La tenista estadounidense, Serena Williams, también encabezó la alfombra roja de la ceremonia como uno de los íconos mundiales del deporte.







