Después de dos derrotas seguidas, ahora Alianza suma dos victorias al hilo, al imponerse 0-2 al Fuerte San Francisco, que con este partido cerró la primera vuelta, al tener que cumplir descanso en la jornada 11.

Con esto, los llegan a 14 puntos, recortando distancia con los cuatro punteros y todavía con un partido pendiente ante Firpo, pensar en los primeros dos puestos.

Pero algo que es cierto, es que las visitas al oriente del país, siempre le son complicadas a Alianza. Un cielo nublado y una temperatura de 35 grados los recibió en un escenario que parecía estar en plenas condiciones.

Emerson Mauricio, delantero albo se eleva entre los defensores de Fuerte San Francisco.

Jorge Rodríguez, DT de los albos, presentó tres variantes en su once inicial, en comparación al último partido contra FAS. Salieron Juan Carlos Portillo, Anyelo Rodríguez y Marvin Monterroza, por Ezequiel Rivas, Leonardo Menjívar y Michel Mercado. Formaron parte del 4-2-3-1.

Por su parte, el Fuerte se paró con un 4-1-4-1, mostrando aplicación defensiva y velocidad en ataque, con el que mantuvo encimado sobre la meta de Mario González, exigido en un par de ocasiones.

Lee también«Es triste, nos sentimos un poco solos»: Darwin Cerén, capitán de Águila

Tiro libre de Acuña, que se fue por un costado (20′), centro de Murray, que no tuvo receptor (22′) y un tiro libre de Chiguila (25′) fueron algunas de las situaciones que hicieron gritar gol a más fe alguno.

A partir de los 25 minutos, los albos emparejaron las condiciones y aunque no tuvieron solo una situación clara a gol, con un cabezazo desviado de Ezequiel Rivas, soltaron presión atrás.

Para el segundo tiempo llegaron Rodríguez y Monterroza en Alianza y no solo mejoró el equipo paquidermos, el partido cambió con los albos teniendo dominio del juego.

Con esta dinámica, el Fuerte aguantó 16 minutos, hasta que Emerson Mauricio apareció con un derechazo, tras una serie de rebotes, anotó el primer gol.

Luego, en un ateniniento defensivo del Fuerte, Anyelo Rodríguez (74′) marcó de cabeza, tras un rebote en el larguero, para sentenciar el triunfo.