La Sub-20 preolímpica de El Salvador acabó pidiendo la hora y los gritos desesperados de Erick Dowson Prado fueron el fiel reflejo a una «pírrica» victoria 0-1 que le sirve para avanzar a las semifinales de los Juegos Centroamericanos Guatemala 2025.
Antes de la media hora El Salvador ya estaba arriba en el marcador, 0-1, pero el resultado no hacía justicia al juego. Y que si bien los nicaragüenses no marcaron un dominio fueron más claros en sus ideas y pudieron haber llegado mucho antes que la Azulita al gol.
En el 22′, en una jugada a balón parado, los criollos perdieron las marcas y Kenler Cayasso quedó solo frente al marco, pero cabeceó suave y el remate llegó como «peluche» a las manos del meta salvadoreño Daniel Franco.
Ese fallo le costó caro a la armada pinolero porque solo dos minutos después, a los 24′, la Azulita le sacó petróleo a un pelotazo largo. Recibió el balón Carlos Garay por izquierda corrió unos metros y sacó un zurdazo para poner el 0-1.
De inmediato Nicaragua respondió con un misil de Joab Gutiérrez que Franco atinó a enviarlo sobre el travesaño. Esa llegada marcaría también el dominio del rival que causó daño por la banda izquierda donde Juban Uriarte y José Martínez fueron un dolor de cabeza.
Al 36′, de nueva cuenta Cayasso tuvo para definir un centro desde izquierda y mandó el balón chueco, igual en el 39′, Ian Parrales se enredó con una pelota que tuvo solo para empujar.

La última chance que tuvieron los nicaragüenses para emparejar la cuenta antes de cerrar el primer acto, que llegó al 42′, por intermedio Cayasso, pero volvió a perdonar y ya no regresó para disputar el complemento.
Por El Salvador salvo el gol solo se contabilizaron dos incursiones con peligro al área nicaragüense y Erick Dowson Prado solo retocó el carril izquierdo para el arranque del complemento.
Y es que en defensa fue la parte más débil que ofreció el 4-1-4-1 con que El Salvador se planteó está vez ante Nicaragua, un 11 que ofreció cinco movimientos con respecto al equipo que perdió en el debut ante Guatemala.
En la etapa completaría, pese a que Dowson Prado mutó su planteamiento a 4-4-2 en la última media hora y a 4-2-3-1 para los 15 minutos finales, con la llegada de los cambios, en ofensiva se tuvo muy poco y se terminó ganando sufrido.






