Los equipos de la primera división de El Salvador están en etapa de pretemporada y algunos utilizan tecnología GPS. Las selecciones nacionales ya están bajo este sistema, y en este artículo explicamos para qué funciona y para qué sirve, sobre todo en tiempos que la tecnología ya es parte intrínseca de los deportes.
En algún momento nos hemos preguntado qué son esos chalecos que visten los jugadores de fútbol bajo su camisa de juego o durante los entrenamientos. Estos tienen un espacio en la parte de la espalda que es donde porta el dispositivo GPS y están diseñados para ajustarse al torso del deportista.

GPS, por sus siglas en inglés Global Positioning System, o sistema de posicionamiento global, funciona básicamente al ser receptor de señales que envían satélites con su ubicación, estos calculan distancias y tiempos en que llega la señal y esto da como resultado una latitud, longitud y altitud.
Esto sucede con los GPS de los teléfonos móviles, dispositivos de rastreos, relojes inteligentes y los aparatos que se utilizan en el deporte de alto rendimiento.
Los GPS, específicos para monitoreos en deportes como el fútbol, poseen una serie de sensores adicionales como acelerómetros, giroscopios, magnetómetros, monitores de frecuencia cardíaca, por mencionar algunos, y estos presentan una serie de datos o métricas como velocidad, aceleraciones/desaceleraciones, cambios de dirección, distancias, saltos, cargas metabólicas que, en definitiva, esta información sirve para dar seguimiento al rendimiento físico individual y poder ajustar mejor la carga de entrenamiento diaria.

Hoy en día existen distintas marcas que cada cual ofrece algún dato, más o menos en comparación con otra, y a partir de ahí de la necesidad de quien adquiere el servicio puede decidir la más convenientes.
Estos dispositivos tienen frecuencias que se miden en Hertz (Hz), que indica cuántas veces por segundo el dispositivo recopila datos para recibir una medición más precisa en tiempo real.
Hay frecuencias de muestreo que van de 1 Hz, y significa que el dispositivo captura una actualización de ubicación por segundo, mientras que una frecuencia de 10 Hz captura 10 actualizaciones por segundo, que para el atleta es más preciso buscando una mejora en la captura de sus datos y en alto rendimiento se vuelve fundamental contar con frecuencias más altas.

¿Que hacer con estos datos?
Fundamentalmente, la idea es que el deportista utilice el GPS de manera diaria, en partidos y entrenamientos. Esta tecnología ofrece un soporte con distintos software que es donde los datos se van almacenando, es decir, una vez terminada la sesión de entrenamiento o partido, se descargan los datos en una consola que está conectada a una computadora y es ahí donde podemos observar en términos de métricas qué sucedió mientras se utilizó el GPS.
Esta tecnología es capaz de generar una base de datos que al utilizarlos diariamente podemos analizar promedios que pueden indicar o avisar que cierto deportista está con fatiga acumulada y que está en riesgo de lesión, o que por el contrario, podemos observar que un deportista no llegó a su rendimiento físico programado para dicha sesión y que necesitaría otro tipo de estímulo físico.
En un próximo artículo hablaremos específicamente del análisis de datos que brindan los GPS en el fútbol, porque no es solamente tener las métricas, es saber qué hacer con dichos datos, darle una lectura a la información de cada deportista para poder planificar mejor una carga de entrenamiento y poder llevarlo a un mejor rendimiento.






