Al margen de la derrota 2-1 ante Alianza, el técnico de Firpo, Gabriel Álvarez, rescató como puntos positivos la «bronca» en que terminaron sus pupilos por la perdida y que conservan el liderato después de seis jornadas.
«El partido tuvo dos escenarios. En el primer tiempo nosotros jugamos un gran partido, creo que hicimos lo que habíamos trabajado, pero en el segundo tiempo los cambios en Alianza vinieron a fortalecerlo», dijo Álvarez.
«Nosotros vinimos a plantearnos acá, a tratar de ganar el partido, pero son circunstancias que pasan, lastimosamente no podemos ante este rival. Creo que se nos ha hecho muy difícil, pero hay que levantarse y volver a intentarlo», añadió el estratega taurino, quien agregó que todavía están en el primer lugar y que tiene que tener tranquilidad.
Los toros, que acumulan 12 puntos, llegaron invictos al encuentro y de hecho dominaron las acciones en los primeros 45 minutos, pero dos yerros defensivos les costaron una derrota que no sentó bien, pero que sirve como consuelo el hecho de no terminar conformes.
«A uno lo fortalece ver a los jugadores que salen molestos, que salen enojados porque perdimos un partido que hubiera sido diferente si en el primer tiempo hubiéramos convertido otro gol. Este es un golpe fuerte para nosotros que nos va a hacer poner los pies en la tierra y seguir caminando cada vez más firmes», declaró Álvarez.
Wilber Arizala, defensa taurino, también admitió que la derrota caló profundo en la interna de los pamperos. «Lastimosamente hoy nos toca vivir el otro lado de la moneda y es muy doloroso por todo lo que se había planteado para este partido y como lo vivimos. Veníamos por algo diferente, no veníamos a perder y quizás por eso el equipo se siente bajoneado», expresó el zaguero colombiano.






