La leyenda estadounidense Katie Ledecky revalidó este miércoles en París su corona en los 1.500 m e hizo historia con su octavo oro, en una noche en la que el francés Léon Marchand hizo delirar al público con su agónico triunfo en 200 metros mariposa.

Ledecky dominó desde el inicio su carrera, dejando claro que a sus 27 años sigue siendo la reina de una distancia en la que posee los seis últimos récords mundiales.

La norteamericana batió esta vez su propio récord olímpico por más de cinco segundos y paró el crono en 15:30.02. Muy por detrás llegaron, completando el podio, la francesa Anastasiia Kirpichnikova, a 10.33, y la alemana Isabel Gose, a 11.14.

Léon Marchand, el nuevo astro de la natación francesa a sus 22 años, sumó un segundo oro imponiéndose en los últimos compases de la final de los 200 metros mariposa al favorito, el húngaro Kristof Milak, plusmarquista mundial.

La carrera fue de infarto para los 13.000 espectadores de La Défense Arena, que vieron a Marchand dominado por el nadador húngaro, hasta que apenas en el último largo lo rebasó para parar el crono en 1:51.21, arrebatándole a este su récord olímpico por cuatro centésimas.

El bronce fue para el canadiense Ilya Kharun, que llegó a 1.59 del vencedor.

Marchand volverá a saltar a la piscina esta noche, menos de dos horas después de la final de mariposa, para disputar la final de los 200 metros braza.

En caso de triunfo firmaría, en la misma noche, un doblete insólito, algo que ni siquiera logró su ídolo el norteamericano Michael Phelps.

Sería además su tercer oro en París, ya que el domingo fue el vencedor de los 400 metros estilos.

Una victoria muy simbólica

El triunfo de Ledecky supone dos récords. Con este triunfo en París se convierte en la segunda deportista más laureada de la historia de los Juegos, ex aequo con su compatriota nadadora Jenny Thompson y sólo por detrás de la gimnasta soviética Larissa Latynina, que atesoró 9 oros entre 1956 y 1964.

La de Maryland, que suma un total de 12 medallas olímpicas, es además la primera nadadora en alcanzar el oro en cuatro olimpíadas, algo que del lado masculino sólo lograron sus compatriotas Michael Phelps y Ryan Lochte.

Ledecky se resarce así del disgusto del sábado, cuando tuvo que conformarse con el bronce en los 400 metros libre, donde se impuso la australiana Ariarne Titmus.

En la tercera final de la noche, la sueca Sarah Sjoestroem se colgó el oro en los 100 metros libre femeninos (52.16), donde es plusmarquista mundial.

La norteamericana Torri Huske, a 13 centésimas, y la hongkonesa Siobhan Haughey, a 17 centésimas, completaron el podio.

La australiana Mollie O’Callaghan, que ganó el lunes la final de los 200 metros libres, con récord olímpico incluido, no pudo alcanzar el doblete al que aspiraba y quedó cuarta en la final, a sólo una centésima del podio.

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