Metapán se deslizó entre manteca: cayó 0-2 ante Limeño en la ida de semifinales del Clausura 2024 y llegará a Santa Rosa de Lima, el sábado, con un pie fuera de la final. Esta es la tercera victoria de los mantequeros sobre los jaguares en este torneo.
Arropados por un ambiente festivo, y el Jorge Suárez hasta las banderas, la afición cementera le pintó de azul el camino a Metapán, pero sobre el césped los jaguares fueron llamarada de tuza.

Con un solo movimiento del 11 que enfrentó a Firpo en Usulután: Cristian Aguilar por Dany Cetre, el cuadro anfitrión salió con el «cuchillo entre los dientes», pero el entusiasmo se les diluyó antes de los 10 minutos, el tiempo que tardó Limeño para adaptarse a los diámetros del Calero Suárez y entender que la inferioridad numérica solo era en los graderíos.
La primera dificultad de los cementeros quedó al descubierto desde tempranito y tuvo nombre y apellido: Elvin Alvarado. El extremo zurdo, uno de los cuatro movimientos que reportó William Renderos respecto al último juego ante Platense, en velocidad y regates se convirtió en dolor de cabeza para Miguel Lemus y Cristian Aguilar, pero quien les puso en serios aprietos frente al marco fue Javier Fermán.

El dorsal 30 de los mantequeros no solo arrastró marcas por izquierda, sino que suyos fueron los disparos más complicados para el portero Óscar Pleitez.
La primera ocasión para Fermán llegó después de un desborde de Alvarado que acabó en centro y posterior disparo del ariete mantequero en el 8′, luego tendría otro disparo al 13′, pero el que hizo persignarse a la hinchada local Llegó segundos después: fue un tiro de rosca que protagonizó y que le sacó pintura al horizontal.
Para entonces el cronómetro todavía no cruzaba el cuarto de hora y la afición metapaneca que había empezado bulliciosa, ahora mantenía silencio sepulcral y dominaba también en las gradas las cerca de 300 personas del sector sol que emprendieron el largo viaje desde Santa Rosa de Lima hasta Metapán.
Es que había poco o nada que celebrar para los seguidores caleros. Marvin Ramos que fue el director de orquesta de Limeño, En la zona ancha se había comido a Gregory Díaz y compañía, y corriendo tras la pelota, Metapán no tuvo más que abusar de las individualidades y el pelotazo improductivo, dado a la presión alta que ejercieron los santarroseños.

El equipo de Renderos Iraheta optó por hacer presión alta, achicar la cancha y poner a Éver Alvarado como estampilla de Jónathan Esquivel. No lo dejó respirar durante todo el primer acto y, el ariete jaguar, apenas inquietó al meta Yimmy Cuéllar.
De ahí que cuando Iván Barton sonó su silbato ordenando que se bajara la persiana para dar por concluida la primera función, los aplausos escasearon ya que solo llegaron del lado de la visita.
El oscuro manto de la iluminada noche cementera, sin embargo, les cayó como cortina de acero al 51′ cuando Marvin Ramos se paró frente al balón y sacó un misil que mordió el horizontal y picó adentro (0-1) antes que Rudy Ramírez la terminara de hundir. Al final, en el 88′, Luis Ángel Landín hizo el 0-2.






