Marcelo Arévalo, tras un fin de semana en el que compartió cancha con Mate Pavić, Jean-Julien Rojer y Miguel Reyes Varela, hace tiempo para conversar con «Diario El Salvador». «Bueno, primero que todo, quiero agradecerles por la invitación. La verdad, estamos muy contentos de estar acá en El Salvador, y, bueno, como lo mencionabas, la verdad es que ha sido un fin de semana histórico, creo que para el tenis salvadoreño, pero también para nuestro deporte, y un poco triste porque creo que todos lo estábamos pasando bien, yo me la pasé muy bien con toda la gente que nos llegó a apoyar, y creo que nos quedamos con ganas de más, de tener más eventos así como como el que tuvimos este fin de semana en el Gimnasio Nacional Adolfo Pineda. Primero Dios, ojalá en un futuro podamos seguir trayendo eventos como este».

Pensé que estaba triste porque Miguel Reyes Valera no ganó ningún partido… Pero también lo vimos compartiendo con él y Jean-Julien en el Centro Histórico.

Estamos superagradecidos con nuestra ministra, Morena Valdez, porque nos dio un tour exclusivo. Yo había estado en la Binaes, había estado en el Centro Histórico, pero el Palacio Nacional no lo conocía. A la Binaes había ido rapidito a conocerla, pero nos dieron un tour y yo creo que tanto Jean-Julien como Reyes Varela se llevaron una impresión muy bonita de nuestro país. Vieron todas las cosas bonitas e históricas que tiene nuestro país. La verdad, la Binaes es algo que impresiona muchísimo, especialmente cuando tienes la oportunidad de conocer los siete niveles que tiene. Subimos al área de robótica, estuvimos en el área para los niños con autismo y síndrome de Down, estuvimos en el área para la gente no vidente, y la verdad es que es muy bonito que tengamos todo este tipo de accesos para nuestro pueblo salvadoreño y gratis.

El sábado, después de la primera jornada de El Salvador Open 2024, dijo que era un sueño jugar en el país, y JeanJulien comparó el Adolfo Pineda con el escenario del Nitto ATP Finals (Torino).

Efectivamente, para mí, lo dije antes, fue un sueño hecho realidad por el momento en que se da, pues yo he venido trabajando muchísimo tiempo a lo largo de mi carrera por tratar de darle la mayor cantidad de triunfos y títulos a mí país con mi equipo, y este año creo que recogimos muchísimos frutos de todo ese trabajo que se ha venido haciendo a lo largo de estos últimos años, y que el país me recibiera de la manera como me ha recibido, con un evento como este, prácticamente hicieron una cancha desde cero para un evento de dos días. Todo ese cariño que la gente mostró en esos dos partidos y también el respeto que mostraron a mis compañeros, que para mí son más que compañeros, son amigos y son tres personas que han marcado la carrera profesional. Para mí eso fue muy importante, sentir en esa cancha como si estábamos compitiendo realmente en Torino, en un Grand Slam, o en un Master 1000. Es un sueño porque hace muchísimos años nunca me hubiese imaginado una infraestructura así para una cancha de tenis.

Y se da para cerrar con broche de oro el mejor año de su carrera con seguridad, no solo porque llega a lo más alto del ranking de dobles de la ATP, sino porque vuelve a ganar Roland Garros.

Definitivamente, 2024 creo que ha sido el mejor año de mi carrera hasta el momento. Esperemos que sea así. Esperamos seguir mejorando cada año, pero sin duda en este 2024 ganar otro título de Grand Slam, otro Roland Garros, otro Master 1000 y terminar el año como la pareja número uno en el ranking de dobles, todo eso en conjunto, creo que ha marcado este año, pues definitivamente ha sido mi mejor año.

El reto es seguir ahí arriba en el ranking, pero ¿qué podría superar este 2024 en su carrera?

Bueno, creo que para este año que viene los objetivos tienen que ser, cómo te puedo explicar, más agresivos, tal vez. Creo que hace un par de años ponerte un objetivo como ganar un Grand Slam ya era bastante agresivo, pero creo que lo que se ha logrado este 2024, para mejorar este año, pues hay que seguir trabajando bastante fuerte, hay que aspirar a más y, por qué no, ponernos un objetivo como ganar otro título de Grand Slam, mantenernos la mayor cantidad de semanas posibles como número uno del mundo, ganar otro Master 1000 también y soñar con ganar en Wimbledon, que es una superficie que quizá no es común para nosotros, los latinos, porque no estamos acostumbrados a jugar en grama, no crecimos jugando en grama, crecimos jugando más en cancha de arcilla, en cancha dura. Por lo menos mi persona nunca tuvo la oportunidad de tocar una cancha de grama hasta que tuve 18 años, cuando fui a jugar el Wimbledon como júnior, y después de eso no la volví a tocar hasta cinco años después. Entonces, no es como que puedo entrenar en grama bastante tiempo como para conocer la superficie. Pero creo que sí, creo que un objetivo sería eso, tratar de ganar otro Grand Slam, otro Master 1000 y, por qué no, ganar el Nitto ATP Finals, que hoy nos quedamos con el segundo.

Terminando los festejos de fin de año ya está la oportunidad de empezar a cosechar nuevos títulos con los eventos en Australia.

Este año es una temporada que siempre choca con las fechas familiares en que uno quisiera estar en casa compartiendo con la familia y pasar Navidad y Año Nuevo normalmente. Paso solo Navidad y luego tengo que viajar a Australia, pero este año, gracias a Dios y a los buenos resultados que tuvimos en este 2024, nos damos el lujo, por decir así, de no jugar el primer torneo del año, que sería en Hong Kong, que de hecho lo ganamos este 2024. Con eso abrimos el año, pero me tocó viajar el 25 de diciembre. Entonces, dijimos que teníamos unos puntos ahí de reserva por el buen año que hemos tenido y optamos por empezar la segunda semana en el calendario. Va a ser el primer diciembre en los últimos cinco años que podré pasar la cena de Año Nuevo con la familia.

Son sacrificios que ahora se ven recompensados con lo que ha conseguido en este año, pero, hablando sobre los cuatro Grand Slam del año, todos deben de ser especiales, ¿hay uno que le gustaría más que otro?

Los Grand Slam son para los tenistas lo máximo, o sea, yo creo que uno no le hace mala cara a ningún Grand Slam. Obviamente hay unos en que uno conecta más, ya sea por la superficie, por cómo te tratan. A veces uno dice no es que mi torneo favorito sea tal porque gané una vez, entonces se te vuelve el torneo en que tú te sientes bien cuando llegas y siempre juegas bien ahí. Mas no significa que sea el mejor torneo de nuestro calendario, pero yo me siento bien en París. Siempre me gustó jugar en Roland Garros desde que era júnior, y he ganado dos Grand Slam ahí, y no me molestaría ganar uno más. Rafael Nadal ganó 14 títulos ahí; entonces, ¿por qué no soñar con ganar la mayor cantidad de años? Wimbledon es un título muy especial también para todos los tenistas, creo que es el torneo más histórico de nuestro calendario, y el hecho de que es otra superficie en que nunca jugamos y que hay que jugar todo de blanco lo hace también ser un torneo muy elegante, y es el único torneo en que tú no ves dentro de la cancha ningún tipo de patrocinadores, ningún tipo de de promoción, todo se mantiene bastante limpio. Obviamente es un torneo que me gustaría ganar más: sin embargo, si gano el Australian Open dentro de un mes, no me va a caer mal, verdad, pero sí creo que Wimbledon es un torneo que no yo, sino que a todos los jugadores en algún momento se nos cruza por la cabeza que quisiéramos ganar.

¿Pero hay algún torneo que se le está negando ganar y quisiera levantar el título en 2025?

Por algún motivo no he logrado jugar bien en el Miami Open, y vivo en Miami, tengo muchos amigos en Miami, gente que me apoya cuando voy a jugar, pero por algún motivo no se ha dado ese resultado. Creo que no hemos pasado ni la segunda ronda, y es un torneo en el que sí me gustaría llegar un poco más lejos de la segunda ronda para compartir más ahí con con las amistades. Tengo gente que llega con la bandera de El Salvador a apoyar. Ese es uno de los torneos que me gustaría ganar, especialmente porque este año también fue El Salvador uno de los patrocinadores principales de ese torneo. En las canchas principales teníamos un logo grande de El Salvador; entonces, hubiera sido lindo que un salvadoreño ganara en un torneo que era patrocinado por El Salvador.

¿Cómo va la planificación con su equipo, más ahora que también se suma un nuevo miembro, su hermano Rafael?

Hemos venido trabajando ya los últimos meses con Rafael. Mi hermano me ha acompañado en Roland Garros, en los últimos Master; estuvo en París, en Torino, pero ahora, oficialmente, le he pedido que se una a nuestro equipo porque creo que es un gran apoyo en el equipo de trabajo. Creo que es una persona que tiene mucha experiencia, que conoce mucho el tenis, porque lo jugó y porque lo lee muy bien. Así que este año Rafael me estará acompañando a bastantes torneos, y estoy muy motivado por eso, porque me llevo muy bien con mi hermano, con mis entrenadores. A veces, cuando estamos bastantes semanas lejos, uno empieza a extrañar la familia, y yo creo que tener esa parte familiar en el equipo va a ser algo positivo.

El apoyo familiar ahora va a estar ahí más cerca, pero también ha sido valioso que su papá y su mamá lo hayan acompañado.

Definitivamente yo se lo debo todo a mis padres. Se lo he dicho a ellos. Siempre que gano un título se lo dedico a mis padres, porque ellos fueron los que comenzaron todo esto, ellos nos empezaron a involucrar en ese deporte, hicieron todo por traernos hasta San Salvador a entrenar. Vivimos en Sonsonate, y en esa época no era tan fácil viajar desde esa zona para San Salvador. Las carreteras a mediados de los noventa no eran como son ahora, y obviamente nos empezaron a traer dos veces por semana. Después el esfuerzo se hizo tres veces por semana, hasta que nos trajeron todos los días. Después, cuando cumplí 14 años, me decidí venir a San Salvador a vivir para entrenar todos los días, porque era muy complicado para mis padres estar viajando todos los días, y ahí fue que, prácticamente, todo empezó, y obviamente ellos me apoyaron en todo momento. Yo siempre dije que quería ser tenista profesional, desde que tenía 12, 13, 14 años, y esa inspiración fue gracias a mi hermano, Rafael, porque cuando yo tenía 13 o 14 años él ya estaba dentro de los mejores del mundo en júnior, andaba por Europa, por Sudamérica, había ido a Asia; entonces, me parecía interesante conocer todos esos países y, al mismo tiempo, hacer lo que me gustaba, que era jugar tenis.

Los Ángeles 2028 está ahí todavía. Es una posibilidad ir a unos Juegos Olímpicos.

Ya he clasificado a Juegos Olímpicos ahora en París, oficialmente clasificamos por regla. Cuando escogimos a nuestro compañero, que tenía que ser, obviamente, de El Salvador, no cumplía los requisitos, que era estar dentro de los mejores 300 del mundo, pero creo que ahora tenemos cuatro años más para que uno de los chicos que vienen subiendo pueda foguearse mundialmente y, por qué no, clasificarse en un ranking dentro de los mejores crecientes del mundo, ya sea en singles o dobles, y así ser elegibles para competir en Los Ángeles 2028. Clasificar o solo jugar un partido en unos Juegos Olímpicos sería un sueño para mí.

Lee tambiénChelo buscará formar a las nuevas generaciones