La selección nacional sub-20 de El Salvador sufrió y resistió la noche del martes en su último partido de la clasificatoria de la Concacaf. El objetivo se logró, el boleto al premundial ya está en su poder, pero quedan muchas enseñanzas tras caer contra Surinam, un rival que la puso contras las cuerdas y hasta el último minuto amenazó con apartarla del camino.
Érick Dowson Prado, seleccionador de este combinado, estaba contento por la obtención del pase a la siguiente fase, pero sabe que por delante tiene unas semanas llenas de trabajo para resolver algunos problemas.
«Felicitar al grupo por la clasificación. No fue un partido fácil. El subconsciente en el primer tiempo nos jugó una mala pasada y creo que no prevalecimos en el juego, pero enfrentamos a un muy buen rival, esa es la realidad. Después el equipo supo en el segundo tiempo controlar el juego», dijo el técnico nacional, quien también aseguró que la hoja de ruta está clara y se enfoca en mucho trabajo.
«Hay que trabajar, es el único camino que nos queda», señaló Prado, al mismo tiempo que dijo estar agradecido con el grupo «por el esfuerzo. Obviamente queríamos ganarlo, pero hay que también respetar al rival que hizo un muy buen primer tiempo. Me voy contento con la entrega y el corazón de este equipo», recalcó.






