La hinchada congregada en el RNG de Houston le imprimió calor y color en los graderíos, pero México tuvo un arranque frío y sudó helado para llevarse una victoria de 1-0 ante un respondón Jamaica, en el debut de Copa América.
México, todavía con el mote de «Gigante de la Concacaf», salió con el cuchillo entre los dientes y el machete desenvainado: intenso y vertiginoso quiso coger por el cuello a los jamaicanos y tumbarlos de primas a primera, pero los caribeños resistieron el chaparrón de20 minutos y el juego se añejó para los intereses aztecas.
El arreón de los mexicanos obligó a Jamaica a tender barricadas y colocar cinco hombres po rdelante del meta Jahmali Waite que recibió dos sustos en el primer cuarto de hora: un remate de Luis Chávez que contuvo con dificultad y un cabezazo desviado de Santiago Giménez.
Fue a partir del 20’que Jamaica mostró que también tenía armas para ofender y la primera señal la dio en un cabezazo desviado de Shamar Nicholson y luego lo intentó con un remate de Dexter Lembikisa.

Para entonces, México no sólo había perdido el dominio claro de balón, sino que también a su capitán Edson Álvarez que salió tironeado después de una corrida antes de la media hora.
A la bajada del telón para cerrar la primera función, México sumó un par de remates de César Montes y un misil de Luis Romo a centímetros del poste derecho con lo que volvió a dejar sensaciones de superioridad, pero incapaz de romper las líneas jamaicanas.
En la vuelta a las acciones fueron los «Reggae Boyz» los que se volcaron en ataque, y llegaron algol, pero tras consulta con el VAR la celebración de Michail Antonio quedó solo en simulacro por fuera de lugar.
En tanto, sin embargo, sirvió para pellizcar el orgullo azteca que torpedeó la cabaña de Waite que muy poco pudo hacer para evitar que un zurdazo de Gerardo Arteaga acabara en el fondo de la red en el 69’. Fin de la historia.






