En una semana intensa en la interna blanca que incluyó la renuncia el viernes del técnico argentino Ernesto Corti, que se despidió diciendo que los jugadores blancos no soportaron la presión que les hacía, Alianza se despidió del Clausura al caer eliminado a manos de un Águila sólido luego que este lo derrotara 0-2 (4-1 en el global) anoche en el estadio Mágico González.
Luego de la salida de Corti, el compromiso quedó exclusivamente en los jugadores, pero no estuvieron a la altura, como todo el torneo.
El partido comenzó intenso con dos balones filtrados para Gustavo Moura, pero Benji Villalobos estuvo atento en ambos para cortar esos pases y evitar que el brasileño controlara.
La primera clara de peligro la tuvo Tomás Granitto (5′) cuando desde fuera del área probó, pero Christopher Rauda evitó el gol con una buena atajada.

El primer tiro al arco de Alianza fue mediante Andrés Bello, quien recibió un balón en el área, remató suave de zurda sin problemas para Benji Villalobos (12′).
El primer gol del partido llegó al 23 luego de un tiro libre en los pies de Tomás Granitto. La barrera blanca se abrió y un roce en Óscar Rodríguez descolocó a Rauda que no tuvo una buena reacción para impedir el gol.
En la grada, la afición negronaranja se regocijaba, mientras que los aliancistas exigían con el cántico más entonado de la noche: movete Alianza movete…
El golpe fue mayúsculo cuando al 42′, Joel Turcios condujo por varios metros sin que ningún jugador albo lo incomodara y en la entrada al área de zurda clavó la pelota en el ángulo superior derecho. Golazo para el 2-0.

Los aficionados aliancistas despidieron con insultos a sus jugadores al finalizar el primer tiempo y al inicio del segundo Águila siguió generando peligro, mientras los locales eran más deseos que juego elaborado.
El centro al área fue la estrategia más usada por los paquidermos y cabezazos de Moura, Rodríguez y Jacobo estuvieron cerca de descontar.
Enrico Dueñas, al 81′ ejecutó un tiro libre que Benji sacó del ángulo, siendo la más clara de los capitalinos en la segunda parte.
El marcador no se movió más y los jugadores albos fueron despedidos con más insultos que los recibidos en la primera mitad.
Los aguiluchos, en cambio, se marcharon alucinados, luego que su equipo superó una eliminatoria solvente y sin sufrir.






