Ya eliminado, Puerto Rico se despidió del torneo olímpico de básquet masculino ante Estados Unidos con una derrota 104-83 este sábado en Lille, en un duelo en el que iba ganando de un punto tras 14 minutos, momento en el que LeBron James decidió cortar por lo sano y espabilar a su tropa.
«No estuvimos bien en el primer cuarto, podemos empezar mejor, hacer un mejor trabajo, es algo que tenemos que mejorar… Ahora vamos a París y seguimos en busca de nuestro objetivo; hay grandes rivales; obviamente Canadá, Alemania, Grecia, Serbia, Australia… », señaló LeBron.
Dar el máximo en la pista, aumentar el porcentaje de aciertos y rezar para que el rival tenga un mal día. Puerto Rico cumplió durante un rato y la peleó ante Estados Unidos.

Transparente en el duro correctivo (107-66) ante Serbia tras doblarse un tobillo en su excelente arranque frente a Sudán (26 puntos en la derrota 90-79), José Alvarado, el único NBA de los boricuas, recuperó el color ante sus rivales habituales.
El «Gran Ladrón», 13 puntos en la primera parte -18 en total-, dio alas a su equipo para aguantar el cuerpo a cuerpo durante 14 minutos, cuando Puerto Rico ganaba por un punto (35-34).

LeBron decidió que era suficiente, agitando a los suyos para evitar cualquier despiste.
Con el «Rey» casi cuarentón -10 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias- al mando de las operaciones, Estados Unidos prácticamente dobló su anotación en seis minutos para irse al descanso con un balsámico 64-45.
Edwards trae el espectáculo
A LeBron le acompañó un Joel Embiid (15) fuera de la rotación en el partido anterior y que no perdió la cara a su duelo con la grada por no haber querido jugar con Francia: Abucheos y celebraciones cuando fallaba, manos a la oreja y aspavientos del jugador como respuesta cuando anotaba.
«Siempre me gustó esto. La gente piensa que es el odio, pero yo lo veo más como amor y respeto. Si yo no fuera un buen jugador de básquet no tendría ese tratamiento», señaló Embiid, el mejor jugador de la NBA en 2023.
Un espectacular Anthony Edwards desde el banquillo (26) y las leyendas Stephen Curry (8) y Kevin Durant (11) completaron el último «show» norteamericano en Lille.

Los boricuas se quedaron sin un nuevo milagro 20 años después del histórico triunfo en Atenas-2004, la primera derrota de un combinado NBA en unos Juegos Olímpicos.
Al menos los sucesores de los «Doce Magníficos» ofrecieron algo de resistencia ante el imperio NBA, que queda a tres partidos de un quinto oro olímpico consecutivo.






