El Salvador tiene un potencial turístico impresionante en sus playas y un auténtico tesoro para los amantes del surf. Así lo señaló Pamela Verboonen, coach de la delegación de México, una de las muchas naciones que compite actualmente en los Surf City El Salvador ISA World Surfing Games 2025.
Verboonen señaló que ha visitado en varias ocasiones el país y que siempre se ha impresionado por la riqueza natural de sus playas, principalmente por las olas de las costas nacionales, las cuales son ideales para la práctica del surf, algo que siempre la llevo a pensar que el país podría ser un destino turístico importante en el mundo.
«Llegué a El Salvador y descubrí unas olas impresionantes. Fue como haber encontrado un paraíso. Siempre supe que este lugar iba a explotar turísticamente por el surf. Para esta edición vinieron países que por primera vez están participando. El Salvador está dándolo todo para recibirnos», comentó.
La coach Mexicana señaló que, en esta edición, esta desempeñando un rol más orientado a la guía de nuevos surfistas, principalmente de los más jóvenes, algo que la apasiona mucho ya que disfruta compartir su experiencia en la mar.
«Estoy disfrutando muchísimo la calidez de El Salvador. Mis viajes acá fueron por surf y siempre me voy con ganas de seguir surfeando y con ganas de no irme. Ahora, me interesé mucho por esta carrera. Seguiré compitiendo mientras pueda, pero estarme preparando como coach es algo que me ayudará también en mi carrera como atleta», dijo.
«Todos los atletas ya vienen con una preparación desde casa. Acá funcionamos como sus guías. Los motivamos a ver heat antes de sus competencias. Tenemos mucha conversación emocional, sobre todo con los más jóvenes, algunos adolescentes, por lo que trabajamos también en la mente, que es una parte importante», agregó.
Sobre su pasión por el surf, Verboonen dijo que se trata de una herencia familiar que viene desde su padre, alguien que vive aún la pasión del surf y con quien compartió una niñez entre olas, arena, playa y sol.
«Mi pasión por el surf inicio desde mi familia. Toda mi familia ha sido gente de mar. Mi papá todavía surfea, tiene casi 60 años pero es la persona más alegre en el mar. Siempre estuve junto a él, metida en las olas y siguiendo sus pasos», relató.






