El Platense se sostiene en una esperanza lejana. Empató en su visita (1-1) ante Fuerte San Francisco, pero lo que les permite seguir conectado al tanque de oxígeno y pensando en cuartos de final es la derrota de Cacahuatique, que eso sí le supera por seis unidades a falta de tres partidos.
Los gallos comenzaron a ver morir sus ilusiones de sumar de tres desde antes del cuarto de hora: necesitaban, hoy más que nunca, sellar un triunfo y cortar su mala racha, pero a los 13’ les torcieron el «buche» y los desplumaron con el 1-0, marcador que lograrían emparejar más adelante.
Fue Joshua Gallardo fue quien los puso contra las cuerdas. El canalero tuvo la chance y no perdonó frente a Óscar Arroyo que no pudo hacer mucho bajo los postes, pero luego hizo una gran atajada para el evitar el segundo.
Tuvo la chance Yosimar Quiñonez desde el punto del penalti en el 45’, pero atajó Arroyo al desviar un disparo que luego besó el poste y evitó el 2-0 en una jugada en la que resultaron pintados de amarillo Brandao Zetino por la falta y Víctor Landázuri por reclamos.
La acción fallida pasó factura a los anfitriones ya que los viroleños adelantaron líneas en el complemento y se volcaron en ataque. En ese lapso Jonathan Fuenes y sus voladas evitaron el empate de forma tempranera, pero en el 74’ no pudo ante Carlos Bogotá que anotó el 1-1.
Luego del empate Platense queda a seis puntos de los cafeteros, pero ya solo quedarán nueve unidades en disputa, y en su caso han firmado cuatro empates y tres derrotas en sus últimas siete presentaciones.






