Los bailarines con distintivos disfraces, en «pausa», «congelados», le dieron paso a un Usher vestido de blanco con atuendo de rey, sentado en un trono y rodeado de un público que lo coreaba.

Así inició Usher una alineación de estrellas que bajó a la cancha del Allegiant Stadium, en Las Vegas, durante el show del medio tiempo del Super Bowl LVIII, que enfrenta a los Kansas City Chiefs y los San Francisco 49ers.

Foto: AFP

El escenario, compuesto por una pantalla gigante de alta definición, hizo brillar al cantante estadunidense que hizo un sensacional dueto con Alicia Keys, que irrumpió en la noche, para sorpresa de todos, tocando un extravagante piano rojo, que hizo matiz con su vestido del mismo color.

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Emocionado por el momento, Usher se despojó de su camisa blanca para cantar al ritmo de la guitarra eléctrica de H.E.R, que le dio paso a un «himno» del 2013, «Turn Down for What», interpretado por Lil Jon, que emergió entre el público que se encontraba en la cancha.

Vestido como un jugador de fútbol americano, Ludacris subió al escenario para demostrar su talento para entonar rimas. Finalmente, el rapero se unió junto a las demás estrellas y Usher para hacer vibrar el escenario con los bailarines que también vistieron disfraces de uniformes de fútbol americano, concluyendo con una alineación de estrellas que desplegó temas de los 2000 que hicieron despertar la nostalgia.

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