Las fincas o parcelas para la agricultura familiar representan una fuente de empleo para los salvadoreños en el área rural del país y es por eso que diferentes organismos internacionales indican que es necesario apostarle a nuevas tecnologías e innovación para impulsar a este sector.

Al respecto, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sostiene que en El Salvador la agricultura familiar podría generar más de 400,000 empleos si se le apuesta a este tipo de agricultura.

En un evento organizado para periodistas, la institución aseguró que la importancia de la agricultora familiar es fundamental, ya que en Mesoamérica el frijol y el maíz ha sido, es y seguirá siendo la cultura de nuestros países, por lo que instó a crear condiciones diferentes para una agricultura más resiliente y más sostenible, sobre todo creando en el medio rural nuevas oportunidades de «negocios rurales» para que los jóvenes puedan volver al campo.

«Creemos que El Salvador en los últimos 20 o 30 años perdió su agricultura, y la cedió a los países vecinos, ya que buena parte de lo que se consume viene de afuera, de Guatemala, de Honduras, Nicaragua. Gran parte de los alimentos está viniendo de los países vecinos y los empleos se han ido para allá, porque allá, si hay estos empleos y acá solo venden los productos», dijo Diego Recalde, representante de la FAO en El Salvador.

El ejecutivo de la FAO indicó que al año El Salvador importa 800 millones de alimentos, entre ellas verduras frescas, lácteos, cárnicos que provienen de Nicaragua, Honduras y Guatemala. «Eso quiere decir que esas importaciones generan empleos que pueden ser en orden de 400,000 que estén fuera de El Salvador y que podríamos tenerlos acá en el país si se le apostara a la agricultura familiar», explicó Recalde.

ACCIONES PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR

Recalde sostiene que para hacer fluir la agricultura familiar es fundamental apostarle a una «agricultura de mayor precisión», que sea de innovación y tecnología, pero ahorrando los recursos como el agua, la tierra y aumentando la productividad.

La FAO indica que es importante que el Estado invierta en mejores mecanismos para ayudar a los agricultores, ya que existe un plan importante dentro de la institución y otros autores donde se busca contribuir a recuperar esa producción, más espacios verdes, cuidando el agua, la parte forestal y preservar los mantos acuíferos, lo que hará una mayor sostenibilidad y una mayor resiliencia.

Proyecto Reclima

Alejandro Paniagua, coordinador del Proyecto Reclima de la FAO, indicó que esta iniciativa está abordando 114 municipios del Corredor Seco y está enfocado en aumentar la resiliencia en los medios de vida en las familias de los agricultores, que justamente tienen como principal sustento y medio de vida, la agricultura familiar.

El proyecto tiene contemplado en un marco lógico abarcar un total de 50,000 familias, con el trabajo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), para proveer a través de escuelas de campo, servicios de extensión y de asistencia técnica.