En abril, la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) configuró el Consejo Industrial de El Salvador y, fruto de esta iniciativa, en junio reciente presentó el Plan Industrial 2025-2029, una apuesta de 12 grandes objetivos que apunta a la ejecución de sinergias con el Gobierno y la academia para impulsar al sector productivo en aras de acelerar el despegue de la economía nacional.
Esta iniciativa se suma a la estrategia económica anunciada por el presidente Nayib Bukele para el actual quinquenio.
En este escenario, y en palabras de la gerente de Inteligencia Industrial de la ASI, Karla Domínguez, El Salvador se encuentra en un momento clave en donde confluyen condiciones idóneas para el comercio y el desarrollo de diversos sectores, como el clima de negocios generado por el Ejecutivo, y las buenas relaciones con el mayor socio comercial: Estados Unidos.
Respecto a esto último resaltó, que El Salvador podría verse menos afectado que otros competidores internacionales por la política arancelaria implementada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
«Otros destinos están siendo afectados ante todas las decisiones coyunturales que está implementando Estados Unidos y, parece ser, que estas no son tan agresivas para El Salvador, y eso se vuelve una oportunidad para nosotros», apuntó.
En entrevista con «Diario El Salvador», la experta detalló algunas de las ventajas competitivas que el país posee, y las que debe aprovechar para abrirse paso en el comercio internacional, entre ellas la ubicación geográfica en el centro del continente, lo que lo hace accesible hacia el mercado de Estados Unidos.
«El primer punto es que nuestra ubicación geográfica es una bendición y no la estamos explotando como la deberíamos, y le estamos dando oportunidad a otros países que puedan aprovechar el espacio de Centroamérica», sostuvo.
«Adicionalmente podemos aprovechar que algunos países están dejando de comprarle a destinos asiáticos, entonces que nos compren a nosotros, alguna materia prima, algún producto, e incluso servicios, porque El Salvador se vuelve un país confiable», señaló.
Para Domínguez es imperativo que el país actúe ante la coyuntura mundial donde las tensiones comerciales dejan en desventaja a algunos destinos para posicionar el potencial salvadoreño para resolver necesidades de esa demanda.
«Es una ola que hay que aprovechar porque de aquí a unos 10, 15, ó 20 años no sabemos qué más pueda surgir, qué es lo nuevo que vaya a estar pasando todo el mundo. Entonces, es un momento de cambios y hay que ser muy resilientes. No tenemos que dejar pasar esta ola», consideró.
En este sentido, también destacó los beneficios sociales que conlleva el florecimiento económico esperado que desde la generación de más y mejores empleos hasta una reducción de la migración que permiten mantener la unificación familiar, pero también que el talento humano se quede y genere riqueza en su país.
En este sentido, mencionó que el Plan Industrial 2025-2026 establece el camino para conseguir dicho despunte económico.
Como punto de partida, la ASI apuesta para la creación de una nueva zona industrial en oriente del país que se favorezca de la cercanía de obras de infraestructura que está ejecutando el Gobierno como el Aeropuerto del Pacífico, la reactivación del puerto de La Unión y la implementación del canal seco hacia puerto Cortés, en Honduras.
Además de la capacitación de 20,000 jóvenes que se integrarán a nuevos espacios laborales; impulso de la producción de materias primas, productos y servicios; generación de servicios competitivos; ampliación de las cadenas de valor; consolidación de mercados; infraestructura; políticas públicas para el crecimiento de la industria; innovación; tecnología; y sostenibilidad industrial.
«El plan tiene una frase: la pobreza se combate con producción. No hay otra forma de crecer y de combatir la pobreza, si no es a través de la producción, a lo largo de la historia se han intentado diferentes modelos y es la única solución», refirió el presidente de ASI, Jorge Arriaza sobre la iniciativa que fue presentada al presidente Bukele.
En materia de exportaciones, los números actuales revelan que el sector industrial representa el 12 % del producto interno bruto (PIB), y genera el 96.3 % de las exportaciones de bienes del país, lo que representó más de $6,000 millones en 2024.
Asimismo, da empleo a más de 235,000 personas, lo que equivale al 23 % de los empleos formales que hay en El Salvador, según los informes más recientes del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS).






