El ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, aseguró esta noche que el aumento del 20 % al salario mínimo que anunció a primeras horas de la mañana del presidente de la República, Nayib Bukele, entrará en vigencia a partir del 1 de agosto. Además, el ministro dijo también que habrá un fideicomiso de más de $100 millones para ayudar a 15,000 empresas a sobrellevar el impacto del aumento al salario mínimo.
«El presidente Bukele ha impulsado, por primera vez en la historia, un incremento el salario mínimo y una estrategia cíclica en El Salvador. El primero de agosto entra en vigencia el nuevo salario mínimo en el país», dijo el funcionario.
«Sabemos que esto tiene un efecto en las pequeñas, medianas y micro empresas. Para eso, BANDESAL y el Ministerio de Economía serán los encargados de llevar este proceso para solventar, durante un año, cualquier efecto que este aumento pueda causar», agregó Zelaya.
El ministro enfatizó que se buscará la creación de un fideicomiso de más de $100 millones para que 15,000 empresas salvadoreñas puedan sobrellevar el costo que pueda representarles cumplir con el aumento al salario mínimo en sus planillas.
«Para que la inflación no dañe la economía familiar propusimos este incremento, y para que este no dañe la economía de las MIPYMES vamos a financiar por un año a estas empresas. Esta propuesta será revisada por el Consejo Nacional del Salario Mínimo. Cuando esto sea revisado, vamos a presentar la iniciativa de ley para subsidiar a las más de 15,000 MIPYMES», explicó.
Por su parte, Miguel Kattán, secretario de Comercio e Inversiones, enfatizó en que el actual Gobierno está realizando un aumento al salario mínimo, cuatro años después de la última vez en que fue revisado y aumentado. Además, señaló que esta iniciativa se realiza buscando solventar las necesidades básicas de la clase trabajadora en El Salvador.
«Después de cuatro años del último aumento al salario mínimo, que fue en 2017, se está impulsando el mayor incremento salarial en el rango del salario mínimo en la historia del país. El Salvador no es inmune a los problemas que están sucediendo en todo el mundo con el incremento de materias primas y otros factores de la producción. Esto nos obliga a responder a las necesidades de toda la clase trabajadora, en el sentido de poder cubrir sus necesidades básicas, por eso se creó esta iniciativa», dijo Kattán.
Este aumento debió haberse implementado en el año 2020, pero debido a la pandemia por COVID-19 no se pudieron hacer las gestiones para eso, así que estamos cumpliendo con una deuda que teníamos. Es importante recalcar que los temores que pudieran existir en cuanto a la capacidad de la MIPYMES de responder a este gasto, la estará cubriendo el Gobierno a través de BANDESAL», añadió Kattán.






