El crédito otorgado por la banca privada a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) continúa mostrando un desempeño positivo en 2025. De acuerdo con el informe de la Asociación Bancaria Salvadoreña (Abansa), el financiamiento a este segmento alcanzó los $2,725 millones a septiembre, con un aumento de $328 millones respecto al mismo periodo de 2024, equivalente a un crecimiento interanual de 13.7 %. Este resultado refleja un mayor apetito de las entidades financieras por respaldar la actividad productiva de las mipymes, consideradas la base de la economía nacional.

Desde Abansa se destacó que «miles de mipymes están ampliando sus operaciones, generando oportunidades y contribuyendo al progreso del país», lo que evidencia un impacto directo del crédito en la inversión, el empleo y la dinamización de los mercados locales. El comportamiento del financiamiento también está alineado con la recuperación económica y con una mayor confianza entre empresarios y emprendedores.

El buen desempeño de las mipymes forma parte de un crecimiento más amplio del crédito empresarial. A septiembre, el saldo de crédito empresarial totalizó $8,480 millones, con un incremento interanual de $879 millones, equivalente a un avance de 11.6 %. Entre los sectores que explican este dinamismo destacan la construcción, el comercio y la industria. La construcción alcanzó $1,156 millones, con un crecimiento de 31.9 % o $279 millones adicionales; el comercio sumó $2,771 millones, con un aumento de 8.8 % o $225 millones más; mientras que la industria llegó a $1,568 millones, con una expansión de 8.3 % o $120 millones adicionales.

En términos agregados, el crédito total de los bancos privados alcanzó los $17,020 millones hasta septiembre, lo que representa un incremento de $1,203 millones o 7.6 % más en comparación interanual. Abansa subrayó que «más personas y empresas están recibiendo apoyo financiero para invertir, emprender y mejorar su calidad de vida», una señal de mayor inclusión financiera y profundización del sistema bancario.

El impulso al financiamiento productivo también ha sido reforzado por el Estado. El presidente de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), Paul Steiner, informó que el Gobierno ha canalizado $40 millones en financiamiento para la micro y pequeña empresa. 

De ese monto, $17.5 millones fueron inyectados al Fideicomiso de Fomento para el Financiamiento de la Mype (Fecamype), destinado a otorgar créditos a microempresarios que no acceden a la banca tradicional, mientras que el resto se distribuyó a través del Programa de Garantía para Micro y Pequeña Empresa (Programype), enfocado en facilitar garantías.

Steiner explicó que la falta de activos para respaldar préstamos sigue siendo una de las principales barreras del sector y advirtió que «hay dos razones por las cuales una empresa va a fracasar: una porque no saben manejar bien el negocio y dos, porque no tienen capital de trabajo». En ese sentido, sostuvo que «el capital de trabajo permitirá a tiendas de barrio, por ejemplo, comprar más mercadería para fortalecer sus inventarios. De esta forma dinamizamos la economía».

Cifras de octubre confirman el dinamismo del crédito

El dinamismo del financiamiento se mantuvo en octubre, según datos de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF). Al cierre de ese mes, el saldo total de préstamos del sistema financiero (incluidos bancos, bancos cooperativos y sociedades de ahorro y créditos) alcanzó los $20,531.3 millones, frente a los $19,284.7 millones de octubre de 2024, con un crecimiento interanual de 6.47 %. La banca lideró la colocación con $18,594.9 millones, un alza de 7.5 %, confirmando el rol clave del sistema financiero en el apoyo a hogares y empresas.

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