En la última edición del informe Perspectivas Económicas Mundiales presentado este martes por el Banco Mundial (BM), la estimación de crecimiento de El Salvador muestra una mejora de casi un punto porcentual, al pasar a 3.5 %, desde 2.6 % que proyectó el organismo multilateral en su revisión de octubre de 2025.
También mencionó que para el 2026 proyecta que el país reporte un crecimiento de alrededor del 3 %, mientras que octubre había vaticinado un 2.5 %.
Con esta estimación, el BM se suma a los organismos multilaterales que respaldan la perspectiva de crecimiento de la economía prevista en un 4 % para el cierre de 2025, y cuyos datos oficiales se darán a conocer en los próximos meses por parte del Banco Central de Reserva (BCR).
En diciembre pasado, el presidente de la República, Nayib Bukele, aseguró que el 2025 cerrará con un producto interno bruto (BCR) mayor al 4 %, y sustentó esta declaración en el derroche de inversiones que ha visto el país en los últimos meses por parte del sector privado, y la apuesta paralela estatal de fortalecimiento de infraestructura y logística, entre otras áreas.
«Y si estamos crecimiendo 4 % en el momento en que empezamos a construir la infraestructura, estamos hablando de crecimientos arriba del 7 % cuando estas infraestructuras estén terminadas y produciendo, y para eso vamos a tener que estar al nivel en temas de aeropuertos, de permisos, de acelerar la construcción de infraestructura pública, lo que generará empleos, desarrollo y bienestar para todos», dijo.
El mandatario ofreció estas declaraciones en el marco de la inauguración de Air City, un proyecto que se convertirá en la primera zona franca aeroportuaria de Centroamérica, y que está valorado en más de $250 millones.
Según el último informe del BCR, en el tercer trimestre de 2025 el PIB nacional mostró un crecimiento del 5.1 %, trazando con este resultado una trayectoria ascendente desde el primer trimestre, que mostró un alza del 2.4 %; y 4.1 % en el segundo trimestre.
El banco estatal señaló que estos resultados fueron impulsados por factores como: condiciones de seguridad, solidez del sector financiero, auge de la inversión pública y privada en construcción, entre otros.
Además, resalta que las actividades económicas que reflejaron mayor crecimiento fueron la construcción con un 27.1 %; minas y canteras con 23.3 %; y servicios profesionales con 20.5 %.
La institución estatal también indicó que «el crecimiento económico (del tercer trimestre) impulsado por la demanda se debió principalmente a la inversión, la cual creció el 24.7 %; el consumo privado que vio un aumento del 3.2 %; y las exportaciones de bienes y servicios que aumentaron un 6.6 %».
En coincidencia con estas proyecciones, a mediados de diciembre, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyectó un crecimiento del 3.5 % para la economía de El Salvador al cierre de 2025, una cifra que mejora la previsión de 2.8 % que hiciera el organismo en octubre pasado. Asimismo, apuesta para que en 2026 el crecimiento ronde el 3.4 %.
Según el secretario Ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs, el crecimiento de El Salvador se ve sustentado por «los grandes proyectos de inversión asociados en parte al régimen especial para incentivar y facilitar las inversiones de alto valor, así como una mayor inversión nacional incentivada por el clima favorable de la seguridad pública».
Más tarde, el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo su apuesta, previendo que la economía del país crecerá hasta el 4 % para el cierre de 2025.
La declaración fue brindada por el jefe de misión para El Salvador, Pedro Torres, quien lidera las conversaciones sobre la segunda revisión del acuerdo de 40 meses en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF).
«La economía se está expandiendo a un ritmo más rápido de lo previsto, gracias a una mayor confianza, récord de remesas y una inversión pujante. Se proyecta que el crecimiento del PIB real alcance alrededor del 4 % este año, con muy buenas perspectivas para el próximo», afirmó.






