BID Invest, el brazo de inversión privado del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y Fedecrédito, una cooperativa de intermediarios financieros de El Salvador, anunciaron este lunes la emisión del primer bono social del país por $80 millones.
En dicha operación, Fedecrédito fungirá como el emisor y se ha fijado un tramo inicial en hasta $40 millones. Del total, BID Invest suscribirá hasta $20 millones y la parte restante la cubrirán otros co-inversores.
Los fondos recolectados serán utilizados para financiar a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), incluidas las dirigidas por mujeres, así como para el otorgamiento de préstamos para adquisición y mejora de viviendas de mujeres en situaciones vulnerables.
Según un comunicado compartido por el multilateral, esta nueva serie de bonos se enmarcará en el Programa de Titularización de Remesas de Fedecrédito; además, la suscripción de BID Invest está catalogada como un bono social con enfoque de género, apegándose a los Principios de Bonos Sociales establecidos por la Asociación Internacional de Mercado de Capitales (ICMA).
«El Sistema Fedecrédito (FDCS) es una red cooperativa de intermediarios financieros en El Salvador, compuesta por 47 cajas de crédito, siete bancos de trabajadores, dos compañías de seguros, Fedeservi y Fedecrédito. Comprometidos con la inclusión financiera de las mipymes y familias de bajos ingresos, FDCS se erige como la red de proveedores de servicios financieros más grande del país», destaca el BID.
Fedecrédito, en representación de FDCS, actuará como la interfaz financiera entre la cooperativa, los prestamistas nacionales e internacionales y los inversores del mercado de capitales. El capital recolectado se distribuirá entre entidades asociadas, reforzando así la capacidad de apoyo a la comunidad.
Con este proyecto, se prevé que la institución financiera salvadoreña brinde un mayor acceso a financiamiento competitivo y de largo plazo, ya que llegará a una gama más amplia de agentes económicos que tradicionalmente han estado desatendidos, lo que promoverá una mayor inclusión financiera y crecimiento económico.
Las mipymes en El Salvador representan el 99 % del sector empresarial activo y el 67 % del empleo total. La gran mayoría son microempresas y emprendimientos, que representan el 16.7 % y el 77.9 %, respectivamente, mientras que las pequeñas empresas representan solo el 5.4 %. Y dado que el 58 % de las microempresas del país operan como negocios de subsistencia, el 39.7 % emplean solo a miembros de la familia y el 75 % generan ventas de menos de $100 por día, se vuelve imperante promover iniciativas que dinamicen el sector.
Por otro lado, el BID Invest señala que aparte de los desafíos financieros que enfrenta el segmento de las mipymes, existen problemas con la calidad del financiamiento en términos de volumen, plazo y costo. Estos problemas son más pronunciados para las mipymes dirigidas por mujeres, ya que generalmente muestran tasas más bajas de actividad económica, menor participación en la fuerza laboral y menor asistencia a la escuela en comparación con los hombres.
Para atacar esta problemática, el proyecto recibió asesoramiento financiado por la Iniciativa Financiera para Mujeres Emprendedoras (WeFi, por sus siglas en inglés). Estos servicios se centraron en tres áreas clave para las mipymes: desarrollar un marco para el bono social con un enfoque de género, contratar a un proveedor de opinión de segunda parte para una revisión independiente del marco del bono y realizar una evaluación del mercado de mujeres.






