El Salvador continúa llamando la atención de firmas especializadas en regulación financiera y activos digitales por su creciente marco legal orientado a la industria bitcóin. Así quedó demostrado en el panel «El Salvador: Construyendo el estándar legal para los mercados de capitales bitcóin», realizado este jueves en el Teatro Nacional como parte de la jornada final de Bitcoin Histórico.
El espacio fue moderado por José Rodríguez, de la firma Nodeman, y contó con la participación de Mario Lozano, abogado de la firma Arias, y Carlos Rivas, socio de Nodeman. Los panelistas coincidieron en que El Salvador ha iniciado un proceso sin precedentes: construir mercados de capitales sustentados en bitcóin, basados en un marco legal claro, supervisado y alineado con estándares internacionales.
Lozano explicó que el primer desafío que enfrentó el país fue conceptual: «¿Qué es bitcóin? ¿Es moneda, es valor, es activo?». Recordó que, desde 2021, El Salvador decidió reconocerlo como moneda de curso legal, lo que definió el punto de partida para crear todo un ecosistema normativo. «Ese fue un paso enorme y colocó al país en la cima», afirmó.
El abogado detalló que actualmente existe una infraestructura legal dual: un sistema financiero tradicional robusto y un nuevo marco regulatorio especializado que incluye la Ley Bitcoin, la Ley de Emisión de Activos Digitales, la Ley de Fondos de Inversión Alternativos —aprobada recientemente— y licencias específicas para emisores, custodios y proveedores de servicios digitales. «La regulación brinda certeza. Y El Salvador está adoptando estándares internacionales», subrayó.
Por su parte, Rivas señaló que el mayor reto inicial fue que el sistema bancario tradicional tardó años en comprender el potencial económico de bitcóin. «Hoy ya lo entienden. Han aceptado que existe un negocio real en desarrollar productos y servicios alrededor de bitcóin», sostuvo.
Mercados de capitales con bitcóin como base
Los panelistas reflexionaron sobre el futuro de un mercado de capitales construido sobre un activo sólido como bitcóin. Rodríguez recordó que, a cuatro años de la entrada en vigor de la Ley Bitcoin, ya existen actores relevantes que han iniciado operaciones en el país: «Hay jugadores de capital que ven similitudes con mercados desarrollados, pero basados en bitcóin».
Rivas afirmó que, hacia la próxima década, El Salvador podría «liderar la carrera global de mercados de capitales digitales», especialmente frente a jurisdicciones centradas en sistemas fiduciarios tradicionales. Aunque reconoció que aún faltan ajustes regulatorios, insistió en que el país ya está en ventaja.
Lozano destacó la oportunidad que representan los bancos privados de inversión, una figura recientemente habilitada que permite intermediar productos financieros vinculados a bitcóin y otros activos. «Esta regulación abre una puerta completamente nueva», dijo.
Ambos coincidieron en que la educación, la interoperabilidad entre lo que ocurre «on chain» y la validez legal tradicional, así como la promoción global del marco regulatorio salvadoreño, serán claves para consolidar el liderazgo del país.
Rodríguez cerró el panel asegurando que El Salvador ya cuenta con «todo lo necesario» para convertirse en un referente mundial. «El último paso es la prueba de trabajo: seguir construyendo y demostrando, con hechos, que el país tiene un marco legal seguro y equipos capaces de liderar esta industria».






