El Salvador se convirtió ayer en el epicentro mundial del bitcóin con el inicio de «Bitcoin Histórico, el evento internacional que celebra la libertad económica, la innovación tecnológica y la identidad cultural del país. Desde temprano, el Centro Histórico de San Salvador vivió una jornada llena de energía, con actividades abiertas, ponencias internacionales y un ambiente de comunidad que reflejó el nuevo espíritu salvadoreño.

La mañana comenzó en la plaza Gerardo Barrios con la esperada entrega de 21,000 pupusas, una iniciativa impulsada por la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC), como símbolo de abundancia, unidad y celebración popular. La distribución empezó poco antes de las 10 de la mañana, y antes de las 2 de la tarde se habían entregado todas a más de 10,000 personas, según reportes oficiales. Preparadas sin aceite vegetal y cocinadas con grasa de res, se sirvieron en envoltorios libres de microplásticos, para reflejar el enfoque del evento en la salud, la sostenibilidad y la autenticidad local.

La plaza se llenó de familias, turistas y bitcoineros de todo el mundo. Decenas de niños participaron en pintacaritas, glo boflexia y talleres de muralismo, mientras artistas locales decoraban paneles con motivos alusivos a la libertad y la innovación. Bitcoin Histórico no solo dio inicio a una conferencia, sino a una auténtica fiesta nacional que mezcló el orgullo salvadoreño con la filosofía bitcoiner.

En el Teatro Nacional se desarrollaron durante la mañana las primeras conferencias técnicas del evento.

Peter Todd, reconocido desarrollador de Bitcoin Core, compartió el escenario con Carlos Toriello, especialista salvadoreño del protocolo OpenTimestamps; por su parte, la analista Efrat Ferguson abordó el orden monetario mundial al analizar cómo la adopción del bitcóin por parte de naciones soberanas reconfigura las dinámicas del sistema financiero. Asimismo, Kiki y Gerardo Linares, de Bitcoin Berlín, conversaron junto con el bitcoinero Jethro Toro sobre la emergente economía bitcoinera local.

En la tarde, las actividades se trasladaron al Palacio Nacional, que funciona como el escenario principal del evento. Allí, la directora de la ONBTC, Stacy Herbert, ofreció las palabras inaugurales de la jornada vespertina y destacó que El Salvador «no solo está construyendo un modelo económico, sino un renacimiento cultural basado en la soberanía, la creatividad y la integridad».

En los alrededores del evento, los asistentes disfrutaron del café salvadoreño Bean of Fire, del arte bitcoinero y una atmósfera de convivencia.  

Con una programación que une educación, arte y tradición, el primer día de Bitcoin Histórico mostró al mundo una imagen vibrante de El Salvador: un país que celebra su identidad, abraza la innovación y reafirma su lugar como epicentro mundial del renacimiento bitcoinero.

Lee tambiénComercio chino lanza sus mejores ofertas en la celebración del Día del Soltero