En 2021, mientras realizaba uno de sus últimos viajes del día como conductor de Uber, Napoleón Osorio tomó una decisión que cambiaría el rumbo de su vida: aceptar un viaje de turistas extranjeros interesados en el recién aprobado bitcóin (BTC) como moneda de curso legal en El Salvador. Esa conversación casual fue el inicio de su transformación en el primer taxista en aceptar pagos en BTC y la semilla del emprendimiento que hoy lidera: BitDriver.
«Me dieron una clase de bitcoin al día siguiente y lo entendí a la primera», recuerda Osorio. Pronto decidió adaptar su servicio de transporte para aceptar pagos en la moneda digital, una iniciativa que con el tiempo se convirtió en una empresa formal, con 22 conductores que ofrecen traslados y experiencias turísticas con enfoque bitcoiner.
BitDriver opera a través de la página web bitdriver.taxi, donde los usuarios pueden agendar sus traslados, ya sea desde el aeropuerto o para rutas turísticas. El pago en bitcóin no solo es bienvenido, sino parte de la identidad del servicio. «Lo que hacemos es capacitar a cada conductor para que entienda cómo funciona bitcóin, qué billeteras usar, y cómo pueden convertir los fondos si lo necesitan», explica Osorio.

Los recorridos van desde las zonas icónicas del ecosistema como El Zonte y Berlín, hasta rutas más tradicionales como la Ruta de las Flores, San Vicente o el Boquerón. Para Osorio, estos destinos ofrecen al turista extranjero una visión más completa del país y su gente. «Muchos quedan encantados con lo local, con la experiencia de ver a un salvadoreño comprar una yuca frita o tomarse un café en el parque», comenta.
A lo largo de los años, BitDriver ha ido diversificando sus servicios, incluyendo ahora también el alquiler de vehículos y transporte VIP. Además, el proyecto ha permitido que muchos de sus colaboradores se eduquen en la divisa digital y comiencen a ahorrar en esta nueva forma de dinero. «El bitcóin te enseña a pensar a largo plazo. Yo vengo de estar endeudado, pero hoy, gracias a mis ahorros en bitcóin, puedo pensar en la prima de una casa o la universidad de mis hijos», confiesa.
Osorio también destaca que su modelo permite a los conductores obtener ingresos completos, sin las comisiones que cobran plataformas como Uber, lo que incentiva a más choferes a unirse. «Aquí el 100 % del pago les queda a ellos, sobre todo si el cliente paga en bitcóin».

Con una visión optimista sobre el futuro, Osorio cree que El Salvador tiene todo para convertirse en la meca del turismo bitcoinero. «Fuimos el primer país en adoptar bitcóin, el primero en tener una economía circular y el primero en enseñar bitcóin en las escuelas. Por eso, aunque otros países se sumen, El Salvador siempre será el primero. Y cuando lleguen, BitDriver estará listo para recibirlos desde el aeropuerto», concluye.
Para Napoleón, el BTC no solo representa una forma de pago, sino una herramienta de transformación personal, educativa y empresarial. Y como él mismo lo dice: «Bitcóin cambia vidas, y la mía es prueba de ello».






